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Conocido popularmente como el “Palacio Negro” de Lecumberri se inauguró el 29 de septiembre de 1900 y sirvió como penitenciaría desde ese año hasta 1976. Hoy es sede del Archivo General de la Nación.
La Penitenciaría de Lecumberri se inauguró el 29 de septiembre de 1900, durante el régimen de Porfirio Díaz, y sirvió como cárcel desde ese año hasta 1976.
El nombre de Lecumberri se debe a que está edificado en las tierras que antiguamente le pertenecieron a un español que llevaba ese apellido.
El proyecto arquitectónico corrió a a cargo de los ingenieros Antonio Torres Torija Torija, Antonio M. Anza y Miguel Quintana.
Originalmente fue planeada para albergar una población de 800 varones, 180 mujeres y 400 menores de 18 años. Contaba con 804 celdas, talleres, enfermería, cocina y panadería. Las crujías tenían celdas para un solo preso con cama y servicio de sanitario.
“Se levanta por el rumbo de San Lázaro; tiene la forma de un rectángulo de 222 metros en sus lados Norte y Sur, y de 248 en los del Este y Oeste. Abarca una superficie de cinco hectáreas y puede encerrar de 700 a 750 asilados, los cuales deben ser exclusivamente reos del Distrito Federal y sentenciados por delitos del orden común. El régimen penitenciario consta de tres períodos. En el primero sólo se le dan al reo los alimentos indispensables para su subsistencia y se le incomunica por tres meses; en el segundo, trabajan los reos en talleres de herrería, carpintería, zapatería, etc. y en el tercero se retira toda incomunicación a los presos y si su conducta es buena, se les concede libertad preparatoria”. Fragmento de “La Penitenciaría del Distrito Federal”, publicado en 1912.
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