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La libertad: valor cardinal y bien público

La intolerancia, la falta de respeto, el odio, no pueden instalarse en nuestra sociedad. Así será difícil hacer un voto de consciencia el primero de julio
04/06/2018
02:13
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Desde el principio de mi carrera, y por la formación humanista que tuve, entendí que uno de los valores fundamentales en la política es la búsqueda de libertades. De hecho, si me preguntaran por tres motivos por los que entré y sigo en la política diría: la democracia, la libertad, y la justicia.

La libertad no es el único valor cardinal. Pero es el que nos permite luchar por los derechos, por la democracia, por los otros valores. Es cardinal porque nos perfecciona como seres humanos si la ejercemos y si la respetamos.

Pensemos lo mucho que significa para cada uno de nosotros la libertad de expresión. La libertad, ese valor que debemos cuidar en México, especialmente en este proceso electoral que se ha caracterizado por la banalización de la política, por la frivolidad con que se dan mensajes, porque decidieron que en la política hay que entretener a los ciudadanos pero no convencerlos.

Es una lucha que no podemos dejar atrás. Más allá de éste o de cualquier otro proceso electoral. La libertad es un bien de la Nación Mexicana por el que generaciones han luchado. Lucharon nuestros padres y nuestros abuelos. Yo tengo la fortuna de poder decir que mis hijos tienen padres, abuelos y hasta bisabuelos que lucharon por la libertad y que espero que no dejen nunca a un lado ese anhelo de nuestra Patria.

Así es, la libertad de expresión es un derecho y un bien público de todas y todos los mexicanos que costó mucho trabajo conseguir. Y, como a todo bien público, hay que protegerlo y trabajar por mejorarlo todos los días. Por eso reconozco que ese bien público está en juego en esta elección como nunca antes.

No podemos permitir que la censura de las ideas amenace la libertad de los medios de comunicación, o que la probabilidad de que alguien gane signifique una rendición anticipada de las cadenas de tv o de las estaciones de radio o de alguna cuenta de Twitter. La libertad la tenemos que ejercer siempre frente al que tiene el poder o frente a quien lo quiere.

Por eso me preocupa que el hecho de que un empresario escriba a sus trabajadores lo que opina de la presente elección, no significa otra cosa que el ejercicio de su libertad. Un maestro también le puede decir a sus alumnos su opinión –siempre que lo haga con respeto– y eso no implica que los esté obligando.

¿Qué hubiera pasado si los empresarios a quienes se les acusa de pertenecer a la mafia del poder se hubieran expresado a favor de López Obrador?, ¿la reacción sería igual? Seguramente no. La intolerancia contra las ideas ajenas es lo que ha imperado en esa campaña. Todos hemos recibido acusaciones, agresiones, diatribas, insultos por expresar una idea distinta o muchas diferencias –es mi caso– con el candidato de Morena.

La intolerancia, la falta de respeto, el odio, no pueden instalarse en nuestra sociedad. Así será difícil hacer un voto de consciencia el primero de julio. La voz de los empresarios, de las organizaciones de la sociedad civil, de las universidades y de cada ciudadano es fundamental para la discusión pública sobre el país que merecemos. Tenemos que tener claro que el interés general se forma con la suma de las libertades de todos los ciudadanos.

Es tiempo de transmitir a las nuevas generaciones lo que era vivir con la libertad de expresión amordazada. Cada censura en los últimos años ha sido condenada popular o judicialmente. Poco o mucho pero algo se ha construido en términos de libertades. No nos dejemos amenazar, ni amedrentar, cada ciudadano es responsable del ejercicio de la libertad de expresión en México y de su defensa.

Recordemos las protestas de Maquío o la huelga de hambre de Don Luis H. Álvarez. Cuando luchamos para abrir la prensa escrita a la crítica y a la discusión. Cuando luchamos para que los noticieros dieran voz a los candidatos de oposición. Yo vi la transformación de este país en términos de libertades. Y para seguir adelante en esta búsqueda por las libertades, México nos necesita a todos. La libertad requiere de nuestra lucha porque nunca debe darse por obtenida o conquistada para siempre. La libertad es un valor cardinal y un bien público.

Abogada

Margarita Zavala
Abogada, ex diputada y defensora de la equidad de género.

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