Península de Yucatán, vulnerable al Calentamiento Global: expertos

Protección a manglares debe reforzarse, advierten

Mariana Ávila López, estudiante de Maestría en el Cinvestav-Unidad Mérida
Estados 15/10/2015 22:39 Adriana Varillas / corresponsal Cancún, Q. Roo. Actualizada 22:51
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Los impactos del Calentamiento Global cada vez serán más evidentes, al comprometer la seguridad de habitantes de poblaciones costeras y afectar no sólo la salud de los ecosistemas, sino la de las personas, concluyeron hoy especialistas que participaron en el Quinto Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático, sede Sureste, celebrado hoy en Cancún.

Paradójicamente, la Humanidad está destruyendo los aliados naturales que posee en contra del aumento de la temperatura del planeta, como son los manglares, las selvas, los bosques y sus ecosistemas asociados.

Se contaminan ríos, lagos, mares y acuíferos subterráneos; se talan árboles, se rellenan manglares, se destruyen pastizales marinos, se construye sobre dunas, se practica la pesca furtiva, se expande la mancha urbana y se construyen desarrollos turísticos mal planeados.

En ese contexto, la Península de Yucatán es la zona más vulnerable de México ante los efectos del Calentamiento sobre la Tierra, aseguró Jorge Herrera Silveira, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Mérida, en Yucatán, en entrevista con EL UNIVERSAL.

“El primer problema es que no hay un reconocimiento real en todos los niveles de gobierno. Se habla mucho en el discurso, pero en la acción no hay acciones reales”, manifestó.

Organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junto con 20 instituciones más, el Congreso que inició hoy en Cancún, es coordinado a nivel local por la Universidad del Caribe y la Universidad de Quintana Roo, como parte de la Red Institucional de Cambio Climático del Sureste.

Durante las ponencias, se informó que México es el cuarto país con mayor cobertura de manglar en el mundo, lo que debería influir para reforzar su protección y no disminuirla, como insisten algunos empresarios y autoridades, consideró Herrera Silveira.

“A nivel mundial se sabe que los manglares son el ecosistema que más Bióxido de Carbono (CO2) captura y almacena por cantidad de superficie, o sea, cada que se ‘echan’ un manglar hay más emisiones de Efecto Invernadero que las que provoca incluso una ciudad, un pueblo.

“Al destruir un manglar hay otro gas que se libera. Es el Metano, mucho más reactivo que el CO2; entonces no solamente se pierde biomasa vegetal, sino que se libera ese gas, lo que a su vez potencializa los efectos del cambio climático”, explicó.

Aumentar protección de manglares en México

Los manglares proveen a las personas de múltiples beneficios: Sirven como refugio y sitio de reproducción de especies marinas y de aves; son filtro de contaminantes que tienen como destino el mar; fungen como barreras naturales contra huracanes y equilibran la temperatura del océano, que se incrementa a propósito del Calentamiento Global.

“Si hubiera ese simple reconocimiento, ni se hablaría del 60 TER; simplemente se determinaría que no se corta manglar, punto. No hay vuelta de hoja, háganle como quieran, busquen otras alternativas, que los desarrolladores sean más creativos e invéntense otra cosa y no sobre los manglares.

“Así debería ser la política en México, si se reconociera que perder manglar, no sólo es perder ese bosque; es que en el sedimento está atrapado un gas mucho más reactivo que el CO2 y que es el Metano”, remarcó.

El 2 de febrero del 2007, el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, emitió el decreto que reformó la Ley General de Vida Silvestre (LGVS), a la cual se le añadió un Artículo 60TER, que prohíbe toda obra u actividad que interrumpa el flujo hidrológico de los manglares.

Desde entonces, gobernadores, empresarios y legisladores han presionado para la contra reforma de dicha ley, sin éxito, hasta el momento, bajo el argumento de que el 60 TER mantiene presuntamente paralizados proyectos que se traducirán

Más calor, más plagas

Como parte de su intervención, Mariana Ávila López, quien cursa una Maestría en el Cinvestav-Unidad Mérida, adelantó que el Aedes Albopictus, mejor conocido como el “Mosquito Tigre”, está por migrar de Quintana Roo a Yucatán, a consecuencia del aumento de las temperaturas en aquel estado, que van de los 40 a los 45 grados Centígrados.

Esto agudizará los riesgos de contraer enfermedades como el Dengue y la fiebre Chikungunya -transmitidas por el mosquito “Aedes Aegyptiy”- que se han convertido en un grave problema de salud en esa entidad, sumando un padecimiento más: El Sika.

“Los mosquitos están adaptados a climas tropicales y donde no se encontraban estos mosquitos, se están encontrando por las variaciones de temperaturas que están habiendo.

“De hecho ya está registrado para Quintana Roo una especie de mosquito Aedes Albopictus, el cual no estaba en esta zona y probablemente entre al estado de Yucatán; o sea se están adaptando y encontrando condiciones ideales para su reproducción y desarrollo”, indicó.

Ávila López dijo que la presencia de ambos mosquitos aumentará este tipo de enfermedades, que tienen en común síntomas como dolor de cabeza y huesos, agotamiento, fiebre interna y malestar general.

En entrevista, manifestó que en Yucatán hay presencia de Dengue, en sus cuatro serotipos, el Chikungunya y el Sika. Comentó que en ciudades como Mérida y en poblaciones del estado, ya no basta con las nebulizaciones, porque el mosquito sobrevive.

Repelente para moscos, indispensable

El Cambio Climático provocará que algunos hábitos cotidianos se modifiquen. De entrada, el repelente en la región, tendrá que volverse un artículo tan indispensable como lo es el bloqueador solar o el desodorante, asume la entrevistada, quien coincidió en que lo que la Humanidad no quiso entender “por las buenas”, tendrá que entenderlo “por las malas”.

“Sí. No sólo se debe usar el repelente o el insecticida y ya, porque a pesar de que te pongas repelente puedes contraer alguna de esas enfermedades. Hay que concientizar a la gente a tener más cuidado sobre el manejo de su basura, la descacharrización en patios, a tener hábitos más rígidos para controlar al vector, no sólo confiarse a la fumigación.

“También tomar vitaminas ayuda, porque cuando lo sudas, el olor repele al mosquito. Hay que buscar estrategias personales, a la par de los programas del gobierno. Toda la población debe involucrarse”, subrayó.

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