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Juan Osorio prefiere correr riesgos en lugar de seguir haciendo lo mismo en televisión. Así respondió sobre los bajos niveles de audiencia que ha registrado su telenovela Sueño de amor en la cadena Univisión, de EU.

“No es fácil cambiar los hábitos de la gente acostumbrada a un cierto tipo de telenovelas; si no damos el paso, si no iniciamos esta transformación, nos vamos a rezagar y prefiero correr el riesgo y pagar la factura”, asegura el productor.

Desde su punto de vista se está viviendo una crisis de audiencia de manera general en donde el público tradicional es el más afectado, sin embargo, las nuevas plataformas, como la aplicación de Televisa en donde se pueden ver los contenidos, son una ventana a nuevos públicos. “Asumo la responsabilidad porque yo propuse una telenovela con esas características y por lo cual estamos en pie de lucha, en pie de búsqueda.

“Sin embargo estoy tranquilo, convencido de los resultados que se están dando, tengo la seguridad (que subirán los ratings), estamos ahorita en reunión con mis escritores haciendo propuestas diferentes y es un ejercicio”, argumenta.

Este miércoles Juan Osorio ofreció una misa en honor de la actriz Silvia Derbez, cuya imagen se usa para representar a la madre del personaje de Betty Monroe en la telenovela. En representación de Eugenio Derbez acudió su hermana Silvia, quien dedicó unas palabras a los asistentes.

“Quiero agradecer a todo el elenco este gesto tan maravilloso que tuvieron hacia mi madre, les agradezco a todos, mil gracias. Como actriz era maravillosa, como madre era un ser humano sencillo, siempre tenía una sonrisa hasta para el que jalaba los cables”, recuerda.

Defiende a sus hijos. La actriz Sabine Moussier, que actúa también en la telenovela, respondió a la polémica según la cual existe un conflicto entre sus hijos y su padre.

Contestó lo irrespetuoso que es que metan a sus niños en temas que competen a ella.

“Acerca de mis hijos, es una gran falta de respeto, aquí la actriz soy yo la que está en la mira soy yo y no me gusta que toquen a mis hijos, no me gusta que se acerquen tratando de ser amigables y de buscar una sonrisa y les hagan daño”, dice y aclara que puede tener pláticas cordiales con el padre.

“Yo soy un muy buen ejemplo de vida, una dama, una señora entonces basta de acusarme de cosas que no son. Mis hijos me conocen gracias a Dios”.

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