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cesar.huerta@eluniversal.com.mx
A Michel Lipkes le obsesionó una idea hace 15 años: una visita al Bordo de Xochiaca, en el municipio de Nezahualcóyotl, y una nota que leyó de un cadáver hallado en ese lugar, en medio de la basura.
“Y le dije a un compañero: algún día haremos una película de todo esto”, recuerda el cineasta.
En 2016 por fin concretó y, llevando en el elenco al experimentado Kristyan Ferrer (Guten tag Ramon), la novel Itzel Sarmientos, el actor Luis Enrique Parra y al recolector de basura Alfredo Blanco, realizó Extraño pero verdadero.
“La historia trata de cuatro personas que conforman a un grupo de recolectores de basura desde hace 30 años, cada uno en su respectivo camión, quienes después de ser testigos de sus vidas y de sus intimidades, se encuentran con un cadáver y dinero”, cuenta Lipkes.
“Ahí empieza una larga noche y se va transformando la historia en una película de género, una historia de crimen y de amor porque entre todo, se contrapone lo que viven los personajes de Kristyan e Itzel”, agrega el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).
Extraño pero verdadero forma parte del Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM).
Es la segunda película de Michel, luego un sexenio, tras hacer Malaventura, estrenada en el certamen de Morelia 2011, donde cosechó comentarios encontrados.
La historia se filmó únicamente en tres semanas y al menos Kristyan ensayó recolectando basura en la colonia Santa María la Ribera, en la Ciudad de México.
“El rodaje fue una carrera contra el tiempo, esperábamos que fuera peligroso el Bordo, pero la verdad es que la gente que habita ahí es lo contrario, ¡aparecen actuando pepenadores!”, revela Lipkes.
“Digamos que hay un equilibrio entre documental y ficción, cuando la gente la vea, sabrá”, apunta.
Extraño pero cierto está hecha en blanco y negro, siendo producida por Axolote Cine.
Contó con los beneficios del Artículo 226 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, que permite a empresas destinar el 10% de su ISR a la hechura de cintas. Para su desarrollo se contó con apoyo de Rotterdam y un fondo suizo.
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