La princesa con problemas con las drogas

Espectáculos 27/12/2016 12:47 Redacción Actualizada 12:59

Problemas de alcohol y sustancias; trastorno bipolar y el abandono de su padre, los padecimientos que enfrentó la actriz

Carrie Fisher nació el 21 de octubre de 1956 en Los Ángeles, Estados Unidos. Fue hija del cantante Eddie Fisher y de la actriz Debbie Reynolds. FOTO: Archivo AP.

En sus inicios, apareció en algunas producciones con su madre. Su primer trabajo de cine fue cuando interpretó a la joven seductora de Warren Beatty en "Sahmpoo" (1975) de Hal Ashby.

Encarnó a la Princesa Leia Organa, en "La guerra de las galaxias" (1977), para después repetir su papel en "El Imperio contraataca" (1980) y "El retorno del Jedi" (1983).

Luego de 32 años, regresó como la Princesa Leia Organa en "El Despertar de la Fuerza" (2015).

"La gente quiere que diga que estoy asqueada de interpretar a Leia y que eso echó a perder mi vida. Pero si mi vida era tan fácil de arruinar, entonces merecía ser arruinada", dijo en una entrevista en 2015 para The Daily Beast la actriz, quien también padeció trastorno bipolar.

Fisher reveló que mantuvo un romance con Harrison Ford durante el rodaje de "Star Wars", en una irónica recreación en la vida real de lo sucedido entre sus personajes de Han Solo y la princesa Leia.

Fisher estuvo casada fugazmente en los años 80 con el cantante Paul Simon. Posteriormente tuvo una relación con el representante Bryan Lourd, fruto de la cual nació su hija Billie Lourd, que también es actriz.

La intérprete, que había retomado su carismático rol en el exitoso relanzamiento de la saga con "Star Wars: The Force Awakens" (2015) y cuya participación en "Star Wars: Episodio VIII" (2017) estaba confirmada, había presentado recientemente el libro biográfico "The Princess Diarist".

Carrie Fisher quedará en la memoria de los cinéfilos para siempre como la inolvidable y galáctica princesa Leia de "Star Wars".

Carrie Fisher, mejor conocida como la Princesa Leia, declaró en 2010 que su adicción a las drogas comenzó en 1980 durante el rodaje de El Imperio contraataca, película de la saga de Star Wars.

Trabajó en las tres cintas de la clásica saga cinematográfica; sin embargo, su adicción hizo que padeciera una sobredosis, por lo que terminó en una clínica de rehabilitación.

Su situación con las drogas fue dada a conocer por la actriz en 2008, cuando publicó una autobiografía donde también abordó sus batallas contra el trastorno bipolar y la adicción a antidepresivos

La hija del cantante Eddie Fisher y la actriz Debbie Reynols narró en la publicación el trauma que atravesó tras el abandono de su padre, quien dejó su familia por la actriz Elizabeth Taylor.

Sobre su paso por clínicas especializadas la actriz aseguraba: "Sí, he estado en muchos de esos lugares. No son malos. Uno puede encontrar un grupo que puede ser muy divertido. Uno tiene que ser, es la meta. Más bajo no se puede caer, salvo que uno esté conectado a un repsirador artificial".

En 2013 Fisher tuvo que ser hospitalizada después de protagonizar un episodio en un crucero, a causa de su trastorno bipolar. Su representante comentó aquella vez: "Hubo un incidente médico relacionado con el trastorno bipolar de Carrie Fisher. Fue al hospital poco después de ajustar su medicación y se está sintiendo mucho mejor ahora". 

En una correspondencia que publicó The Guardian el pasado 30 de noviembre, la actriz aseguró que sabía de su bipolaridad desde que tenía 24 años, sin embargo aceptó el diagnóstico hasta cuatro años más tarde, cuando tuvo una sobredósis y después estuvo sobria. "Sólo entonces pude ver que nada más podría explicar mi comportamiento", apuntó.

nrv

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