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Cuando entró a la recta principal, Sergio Pérez agitó con entusiamo su puño izquierdo. Después de casi tres lustros en trazados foráneos pudo rodar una pista mexicana, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, que ayer se reinauguró de cara al Gran Premio de México de F1, a disputarse el 1 de noviembre, tras 23 años sin realizarse.

“Es un sueño, no me la creo. Es algo que por tanto años soñé. Tengo casi 15 años de no correr en mi país y es algo increíble. No me la creía, ahora que venía del hotel a la pista, de que iba a correr. Pensaba que sólo lo hacía en otras partes del mundo, menos en México. Es un orgullo inexplicable. Trabajamos muy bien como país para lograr un evento de esta categoría. […] Más allá del resultado que llegue a tener, va a ser el día más especial de toda mi carrera”, expresó ‘Checo’.

El piloto tapatío de Force India tuvo el honor de dar la primera vuelta oficial del circuito remozado bajo los nuevos estándares de la F1, la cual estuvo en trabajos de remodelación por 14 meses, bajo la supervisión de la firma Tilke.

Este histórico recorrido lo hizo en el BRM P153 que perteneció a la leyenda del automovilismo mexicano, Pedro Rodríguez. El banderazo de salida lo dio Joe Ramírez, ex coordinador de McLaren.

Antes de la primera vuelta, Sergio cortó el listón junto con Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal; y los ex pilotos de la Gran Carpa Emerson Fittipaldi y Héctor Alonso Rebaque. “Estamos orgullosos y contentos de llegar a este día tan importante para nosotros en el que reinauguramos la pista. Les presentamos el trazo de lo que realmente será el circuito. Han sido muchos meses de trabajo, meses de planeación, y es francamente satisfactorio llegar a este circuito con bastante historia”, expresó Alejandro Soberón, director de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE).

La pista quedó con una longitud oficial de 4,305 metros, con siete curvas a la izquierda, 10 a la derecha y una recta de mil 314 metros. La máxima velocidad que se podrá alcanzar es de 328 kilómetros, lo que la convertirá en la segunda pista más veloz del campeonato, sólo por detrás de la de Monza.

En total se utilizaron 18 mil metros cúbicos de asfalto, hecho con elementos locales como obsidiana, arena y grava.

Pese a la reinauguración de la pista, aún le faltan detalles por afinar en materia de seguridad, además de que aún no recibe la certificación de la Federación Internacional de Automovilismo.

Por lo pronto, hoy se efectuará la primera práctica general de oficiales de pista y áreas de asistencia que participarán en el Gran Premio, cada vez más cerca de volver a celebrarse.

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