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hector.morales@eluniversal.com.mx
La enemistad deportiva que sienten los Pumas hacia el América tiene componentes históricos y sociales que se han mantenido a través del tiempo.
Los aficionados auriazules quieren que pierda el cuadro azulcrema, porque hay esa sensación de que, si eso ocurre, también le va mal a Televisa.
“Es cierto que hay un componente subjetivo: la gente que adhiere a Pumas, siente que defiende lo público, una Universidad, la más importante de México, frente al gran oligopolio televisivo y de comunicación en México que es Televisa”, describe el sociólogo José Miguel Candia.
“Mentarle la madre a Televisa o lanzar consignas que critiquen lo que hace esa empresa y su equipo, que es su representación futbolística, es como reprocharle a cierto sector del empresariado todas las manipulaciones en el orden informativo y cultural y sobre todo político que hacen cotidianamente”, añade.
En la década de los 80, aumentó la rivalidad entre las instituciones que se enfrentarán mañana en el Estadio Azteca. En ese tiempo hubo la sensación de que a Pumas “le robaron” la final de 1984-85, con el polémico arbitraje de Joaquín Urrea. Tras ese capítulo, universitarios y azulcremas se volvieron enemigos irreconciliables.
“A partir de ahí se potenciaron las rivalidades, después se sumaron jaloneos entre las televisoras, por un lado la pública [Imevisión], contra Televisa [dueña del América]. Con el correr del tiempo, esto es acumulativo, se juntan episodios contradictorios, árbitros con actuaciones controvertidas y, por eso, la rivalidad obedece a este tipo de factores muy puntuales”, señala Candia.
Pese al encono, la televisora de San Ángel posee los derechos de transmisión de los Pumas. Hecho que podría indicar una incongruencia, por lo que representa el cuadro auriazul.
Mas el sociólogo explica que: “No es una contradicción desde el punto de vista de los negocios. En los contratos, lo que cuenta es el dinero. Resulta relativamente contradictorio, en el imaginario, que la empresa propietaria del América, tiene la exclusiva de transmisión de los Pumas”.
Para Candia, el choque entre universitarios y águilas no es un clásico, porque la rivalidad es reciente, contrario a la que vive el americanismo con el Guadalajara. “Es sólo un partido muy importante”, considera.
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