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edgar.luna@eluniversal.com.mx
Salvador Cabrera fue parte de ese Necaxa que ganó el tercer lugar en el Mundial de Clubes del 2000, venciendo en el último juego al Real Madrid.
El volante, campeón con los Rayos en la temporada 1995-96, recordó que enfrentar al equipo Merengue fue impresionante, pero lo que más valora fue tener enfrente a un jugador de la calidad de Raúl González Blanco.
El llamado Ángel de Madrid.
“Real Madrid era y es una máquina, un tanque, un equipo poderoso que en esa época tenía un gran plantel, pero de todos el que más me impresionó fue Raúl”.
El número 7, que debutó Jorge Valdano en 1994 y es el segundo goleador histórico de los blancos, era en ese entonces el referente en el ataque madridista, el hombre gol, la estrella, “y no era que digas alguien de físico impresionante, no era un Cristiano Ronaldo o un Benzema. Estaba flaquito, no muy alto, no era el más rápido, ni el más técnico, pero eso sí, era muy inteligente dentro de la cancha”.
Antes de salir al campo, Raúl Arias, técnico necaxista, dio instrucciones precisas a los defensas, “y la que más repitió fue que no dejáramos ni a sol ni a sombra a Raúl, que era el más peligroso... Al minuto 15 nos hizo el gol”.
El partido en sí, “fue muy disputado, sin tantas jugadas de gol. Hicimos nuestro trabajo, siguiendo nuestra estrategia, bien parados en la cancha y tratando de agarrar mal parado al rival, era nuestro juego y no porque fuera el Real Madrid lo íbamos a cambiar. Se nos fue dando el partido. Se fueron arriba, pero nosotros no nos desesperamos y empatamos”, con gol de Agustín Delgado.
El tiempo regular terminó, pero alguien tenía que sacar diferencia, por lo que se tuvo que disputar una serie de penaltis.
“Sentíamos que por aguantarlos 90 minutos habíamos cumplido, ya la serie de penaltis, pues para mí son un volado, mas igual ganamos ahí”.
La serie fue dramática, con fallos de uno y otro lado. “Me toca tirar el tercero y lo estrello justo en la horquilla. Ya había tirado un penalti en el torneo, contra el equipo australiano, pero este lo quise colocar demasiado y no entró”.
Al final Necaxa se llevó el triunfo y a pesar de que han pasado 16 años el recuerdo de ser el único equipo que ha vencido al Real Madrid en el Mundial de Clubes, queda.
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