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Chicago.— Su presencia es suficiente para que el balón camine hacia él. Lionel Messi no necesita estar 90 minutos en el terreno de juego o correr como enloquecido para demostrar que es un ser distinto, un genio incomparable. La pelota le llega y siempre la convierte en gol, porque es un predestinado.
Ingresó al minuto 60. Una hora de partido pasó para que la ‘Pulga’, por fin, debutara en la Copa América Centenario. Atrás, para el astro, quedaron los problemas judiciales en España y ahora se enfocó en mantener ese apego al futbol que tanto le caracteriza y disfruta.
Hizo un ‘hat-trick’. Nada mal para Messi y la Albiceleste, quienes están obligados a ser campeones de este torneo o seguir con el peso de una generación que fue incapaz de ganar un torneo mayor.
En un mal rechace de la zaga de Panamá, que rebotó en Gonzalo Higuaín, el esférico en el área le quedó a merced al considerado como el mejor jugador del mundo que hizo lo de siempre: marcar (68’).
Ese tanto incrementó la ventaja de 2-0, luego de que el primer tanto lo había hecho Nicolás Otamendi (7’). Ver al delantero del Barcelona fue demasiado para los panameños. En cuanto Leo se paró en el césped, el espíritu canalero se extiguió. Se dedicaron a contemplar el espectáculo del “Messias”.
Panamá quisio ver los destellos de técnica individual de la ‘Pulga’. Los centraomericanos se resignaron. Regalaron un tiro libre que Messi cobró al ángulo para hacer su segundo tanto de partido. Los integrantes de la barrera se voltearon a ver cómo entraba el balón (78’).
Vino el tercero en la cuenta del astro argentino. En jugada individual y con la parte interna venció al portero (87’). El quinto del juego lo colocó, como aderezo, Sergio Agüero al minuto 89. Con la victoría la Albiceleste se clasificó a los cuartos de final de la Copa América Centenario.
Al final, un espontáneo corrió a abrazar y pedirle un autógrafo a Lionel Messi. La policía detuvo al chico que sólo quería un recuerdo del actual dios del futbol.
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