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Guadalajara.— Tiempo de celebrar. El Rebaño Sagrado ha sacado del estadio Omnilife, este jueves, la Copa MX que ganó tras vencer al León, para presumirla por la zona Metropolitana de Guadalajara, en un recorrido que reunió a miles de aficionados y curiosos.
En un horario complicado para la mayoría de las personas, apenas un puñado de seguidores esperaban al Rebaño Sagrado a las afueras de su estadio. Al grito de “¡Chivas, Chivas!” comenzó el recorrido de los campeones en la parte alta de un autobús de dos pisos, descubierto.
Por el Periférico comenzaron a sonar los automóviles sus claxón para apoyar al Rebaño Sagrado. Los militares saludaron a bordo de una camioneta que pasaba. Y al llegar a la avenida Guadalupe, los curiosos aparecieron por la calle.
Por esa vía, el vehículo rojiblanco pasó por la esquina del Club Atlas Chapalita. Ahí, los aficionados de Chivas cantaron “¡Rojinegro cagón, Rojinegro cagón!”, lo que fue imitado por algunos jugadores, a días de que se dispute el Clásico Tapatío, ante el Atlas. Las alarmas se encienden una vez más.
Durante el trayecto, los futbolistas se divirtieron saludando a los aficionados que salieron con camisas rojiblancas y banderas para vitorear a los campeones, además de esquivar entre risas los árboles y cables que pasaban demasiado cerca.
El recorrido continuó hasta la Minerva, donde alrededor de mil personas esperaban a los nuevos monarcas de la Copa MX. El autobús hizo una pausa para que los jugadores escucharan los cantos. Un mariachi apareció también. El tráfico se detuvo por 15 minutos que estuvo el equipo ahí.
El regreso por Vallarta fue mucho más tranquilo. Se trata de una vía rápida, en las que los automóviles que identificaban a los jugadores hacían sonar su claxon. Era el camino de regreso a la casa rojiblanca.
De vuelta en el Omnilife, más de mil aficionados aguardaban a sus héroes. “We are the Champions”, de la banda británica Queen, retumbó en la explanada del inmueble.
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