Querétaro.— Recargado en el pilar que sostiene a la banca local, Víctor Manuel Vucetich se animó a aplaudir y festejar hasta que Édgar Benítez pareció romper la cintura del joven central César Montes con aquella mágica finta (57’).

Quedaba más de media hora por jugarse, pero el ‘Rey Midas’ sabía que tres goles eran una diferencia inalcanzable para el Monterrey, más allá del poder de autodestrucción que en ocasiones muestra el Querétaro.

El colombiano Edwin Cardona amagó con el regreso visitante (84’)... Muy tarde. La victoria (3-1) catapultó a los Gallos Blancos a zona de Liguilla, precisamente por encima de los Rayados. 

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