Desde que comenzó a circular la información sobre la supuesta antigua ciudad maya descubierta por el joven canadiense, respaldado por imágenes satelitales, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aseguró que no podía avalar la existencia de ese sitio arqueológico ni la información que había dado a conocer el diario canadiense.

Sin embargo, tampoco se ha acercado a los investigadores canadienses que identificaron en una imagen satélital formas geométricas que sugieren la existencia de algún asentamiento, para confirmar o refutar la hipótesis.

En entrevista con este diario, Armand LaRocque, del Laboratorio de Teledetección de la Universidad de New Brunswick, desestimó las opiniones de quienes descalificaron las imágenes satelitales que muestran una superficie que podría ser una ciudad desconocida en la selva de la Península de Yucatán, pues aseguró que las ondas del satélite RADARSAT-2 tienen la capacidad de atravesar la vegetación y mostrar con detalle la existencia de alguna superficie o asentamientos en el suelo.

“Antes de decir que no existe, necesitan observar las imágenes del satélite, no las de Google Earth, donde no se puede ver casi nada”, dijo.

De las imágenes tomadas por el satélite, explicó, hay algunas donde se puede observar un cierto número de elementos que indican “posiblemente una ocupación humana. Ciertas imágenes nos permiten ver una serie de caminos escondidos y en una imagen fue posible ver una plataforma rectangular, como de 100 metros”, comentó.

“Mi trabajo como especialista en teledetección fue decir si existían huellas de presencia humana debajo de la selva y sí las detectamos. Ahora, habría que preguntarse a qué asentamiento maya corresponde”, dijo el especialista, quien expresó su interés por contactar a especialistas mexicanos para consultar más información sobre el tema, pero evitó incluso proporcionar los datos de las coordenadas del sitio para evitar el mal uso de la información. “Sólo compartiremos las coordenadas con el servicio arqueológico mexicano para evitar cualquier excavación en ese sitio que no haya sido aprobada por el gobierno mexicano”, sostuvo.

Consultados por este diario, el INAH dijo que no se ha puesto en contacto con los investigadores canadienses para conocer más información sobre el tema y que tampoco planea hacerlo.

Por su parte, los investigadores Arturo Montero y Jesús Galindo comentaron que la zona donde se ubicaría dicha ciudad antigua ha sido ampliamente investigada desde los años 60. Desde 1996, el arqueólogo esloveno Ivan Sprajc lleva a cabo un proyecto de reconocimiento en esa área.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]