Al referirse a la música de Ludwig van Beethoven, Aaron Copland solía decir que la música cuyo significado varía en cada audición tiene mayores probabilidades de conservarse viva, y fue con esa vitalidad como culminó la noche del martes el ciclo de conciertos en que la Orquesta Barroca de Friburgo (OBF) presentó las nueve sinfonías compuestas por Beethoven en el Palacio de Bellas Artes.

El violinista Gottfried von der Goltz dirigió al ensamble alemán en la interpretación de la popular Sinfonía núm. 9, "Coral" acompañado de la soprano Johanna Winkel, la mezzosoprano Anke Vondung, el tenor Werner Güra y el barítono Thomas E. Bauer, además del Ensamble Escénico Vocal del Sistema Nacional de Fomento Musical y el Coro de Madrigalistas de Bellas Artes, quienes participaron en la presentación del coro final sobre la "Oda a la Alegría", de Friedrich von Schiller y en el que el compositor de Bonn se basó para escribir el famoso fragmento.

Con un sonido único y original concluimos la travesía por las 9 Sinfonías de Beethoven con la Orquesta Barroca de Friburgo, en Bellas Artes.

Fue un concierto muy esperado por los asistentes. Con aforo lleno, tanto músicos como cantantes interpretaron enérgicamente las partituras del compositor alemán y destacó el apego al estilo de ejecución históricamente informado que ha llevado a cabo la OBF durante su trayectoria. El juego de las voces solistas de Werner Güra y Thomas E. Bauer durante la "Oda a la Alegría" junto al amplio elenco de coristas llevó a la audiencia por un recorrido a través de la tradición musical decimonónica que asombró al público.

Cada movimiento de la sinfonía invadió al recinto de mármol con su potente sonoridad, que fue aprovechada durante cada movimiento por la Orquesta. Como es característico de la agrupación, la simetría y coordinación con que los músicos se desenvolvieron en el escenario fue tan expresiva que el auditorio se puso de pie en el mismo instante que terminó de sonar el último acorde de los instrumentos.

Gracias a esta serie de conciertos, los melómanos mexicanos pudieron disfrutar de un ciclo cargado de expresividad estética y musical que recuperó la importancia de cada una de las nueve sinfonías de Beethoven. Todos los ejecutantes de la Orquesta Barroca de Friburgo se despidieron del público entre ovaciones, aplausos y mucha alegría.

sc

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