Cuatro muestras en Casa del Lago

Cultura 17/03/2016 00:10 Sonia Sierra Ciudad de México Actualizada 09:54

Tipografía abstracta de Carlos Amorales invade los espacios del recinto donde se muestran piezas de diversos artistas

Esta muestra colectiva explora el doble sentido de esa palabra en español y en francés. En ella los artistas coinciden en el trabajo de la escultura.

“Mil cortes. Imagen de un instante” refleja un diálogo entre el pintor Julián Madero (CDMX, 1990) y la fotógrafa Zaida Gómez (CDMX, 1985).

Para esta muestra se creó un ensayo visual con superposición de imágenes, transparencias y reflejos.

“Una rosa tiene forma de una rosa. Oficios e instintos” es una colectiva donde colaboran Olmo Cuña, Sara García, Blanca González, Perla Krauze, Victoria Núñez Estrada, Víctor Palacios, Edgar Orlaineta y Diego Toledo.

Detrás de esta muestra está la indagación en torno de qué opciones tienen las nuevas generaciones, cómo han pasado los oficios a un segundo plano, así como el debate en torno de las artes aplicadas, los oficios y las bellas artes.

“Antes del fin del mundo” recoge el trabajo del colectivo La Favorita que contrapone la noción del fin del mundo con la imagen y connotaciones de la semilla.

Una serie de libros, cómics y otros objetos recogen esa inquietud que ha acompañado a muchas culturas respecto a un final apocalíptico.

Una tipografía abstracta es lo que tienen en común las cuatro exposiciones que este jueves 17 de marzo se inauguran en Casa del Lago. La tipografía es una obra e intervención del artista Carlos Amorales, creada para “Gravedad”, una de las cuatro nuevas muestras, sólo que esa obra -y ése es el sentido que quiso darle el artista- se ha extendido por todas las demás piezas, por las cédulas informativas y todos los espacios de comunicación física y virtual de la Casa del Lago.

Este jueves a las 19.30 horas se inauguran junto a “Gravedad” las exhibiciones “Una rosa tiene forma de una rosa. Oficios e instintos”; “Mil cortes. Imagen de un instante” y Antes del fin del mundo”.

“Gravedad”, con curaduría de Michel Blancsubé reúne obras de Amorales, (CDMX, 1970); Malachi Farrell, (Dublín, Irlanda, 1970); Sofia Goscinski, (Viena, Austria, 1979); Jean-Luc Moulène, (París, Francia, 1955); Fernando Palma Rodríguez, (CDMX, 1963); Jean-Marie Perdrix, (Bourg-en-Bresse, Francia, 1966).

Esta colectiva apela al doble sentido de la palabra gravedad en español y en francés: gravedad de lo gravitacional y gravedad existencial, de acuerdo con el curador. Blancsubé dijo que no buscó obras que respondieran a una teoría, sino que con un grupo de artistas y con ciertas obras de ellos trabajó para crear esta muestra en la que los artistas coinciden en el trabajo de la escultura y además, cada obra y luego el conjunto de éstas en las salas, reflejan “un estado de las cosas hoy en día”.

Hay en el grupo de artistas de “Gravedad” intereses muy diversos, y una manera de trabajar los materiales que les permite abordar asuntos tan diversos como la producción industrial, las prácticas en pueblos tradicionales , está también el humor como una forma de leer situaciones estáticas como es el caso de un desfile militar, de lo cual da cuenta una de las obras de Malachi Farrell. De algunos artistas se muestran instalaciones y esculturas, junto a sus dibujos y fotografías.

La tipografía abstracta de Amorales se aprecia en todas las salas, no sólo en las de “Gravedad”; está en los boletines de prensa, en las explicaciones de sala, en la señalización. El conjunto le permite al artista indagar en dos temas: la comunicación y la incertidumbre.

“Llevo un rato trabajando con tipografías abstractas -dijo Amorales-, algo muy relacionado con el campo de la poesía concreta, que es algo se encuentra generalmente muy particularizado. Han sido varios experimentos, y esto genera una cierta incertidumbre. No poder leer es una obstrucción, como no poder ver, no poder oler. Pero la obstrucción lleva a buscar soluciones y también es la obra en sí”.

El tema lleva a Carlos Amorales a hablar de la necesidad de explicar el arte contemporáneo, de por qué se tiene que explicar una obra: “La obra que vemos es valiosa en sí misma, tiene la capacidad de existir por sí misma, tanto es así que genera discusiones”, comentó el artista.

“Una rosa tiene forma de una rosa. Oficios e instintos” es una colectiva donde colaboran Olmo Cuña, Sara García, Blanca González, Perla Krauze, Victoria Núñez Estrada, Víctor Palacios, Edgar Orlaineta y Diego Toledo. Se trata de una muestra que da seguimiento exhibiciones previas en Casa del Lago en torno de lo laboral.

El artista y curador Víctor Palacios explicó que detrás de esta muestra está la indagación en torno de qué opciones tienen las nuevas generaciones, cómo han pasado los oficios a un segundo plano, así como el debate en torno de las artes aplicadas, los oficios y las bellas artes.

“Mil cortes. Imagen de un instante” es una exposición que refleja un diálogo entre el pintor Julián Madero (CDMX, 1990) y la fotógrafa Zaida Gómez (CDMX, 1985). A partir de dos libros “Las tres ecologías”, del pensador francés Félix Guattari en 1989, y “Farabeuf o la crónica de un instante”, de Salvador Elizondo, crearon un ensayo visual con superposición de imágenes, transparencias y reflejos.

“Antes del fin del mundo” recoge el trabajo de un colectivo, La Favorita –integrado por Zazil Barba, Alberto López Corcuera y Álvaro Ugarte- que contrapone la noción del fin del mundo con la imagen y connotaciones de la semilla. Una serie de libros, cómics y otros objetos recogen esa inquietud que ha acompañado a muchas culturas respecto a un final apocalíptico. “No sabemos con certeza cómo será, ni cuándo, ni tampoco si es un hecho inminente; pero tenemos cierta intuición, basada en lo que produce el miedo ante la idea de desaparecer, de que el fin es, en efecto, algo posible”, plantearon estos artistas.

Las exposiciones podrán visitarse de miércoles a domingo de 11 a 17.30 horas a partir del viernes 18 de marzo del 2016. Entrada libre. 

 

rqm

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