Congruencia, lección más grande de Rius

Cultura 08/08/2017 14:16 Abida Ventura Actualizada 14:16

Eduardo del Río "deja un hueco muy grande", afirmó su colega veracruzano

Fue un referente cultural y formador de conciencias, su obra abarcó temas de política, religión, sexo, música, futbol, economía, filosofía, historia, ecología.

De formación autodidacta, Rius empieza a publicar sus primeras caricaturas en 1955 en la revista "Ja-Já".

Los libros de Rius son están ilustrados con sus propias caricaturas y recortes de obras artísticas de otros autores, utiliza un lenguaje sencillo y coloquial que mezcla con un estilo irreverente e incisivo.

Uno de sus mayores éxitos fue la historieta "Los Supermachos", con la que empezó a acercarse al pueblo combinando el humor y la política, así como "Los Agachados".

Nacido en Zamora, Michoacán, en 1934, en diciembre pasado al recibir el primer reconocimiento Gabriel Vargas, Rius dijo: "Soy alérgico a los homenajes. Creo que son para cuando uno se muere. Creo que se adelantaron un poquito".

Entonces también habló de la enfermedad: "Hace dos meses me dijeron que yo pasaba a la categoría de enfermo terminal. ¿Qué es eso de enfermo terminal? Pues alguien que se va a morir. Entonces todos somos enfermos terminales". Y agregó: "Mi cuerpo médico cuida de mí y me está garantizando que voy a morir en perfecto estado de salud".

El cartonista veracruzano Helio Flores todavía recuerda las primeras caricaturas políticas que conoció de su “gran maestro”, Eduardo del Río, Rius, fallecido esta madrugada a los 83 años de edad.

"Para mí ha sido un personaje importantísimo, a quien conocí cuando empezaba mis caricaturas en Xalapa. Veía la revista Siempre, en donde
venían sus caricaturas junto con las de Badillo, ahí es donde empecé a ver sus caricaturas políticas; antes, había visto sus caricaturas humorísticas en la revista Ja-já, yo era un chamaquito de 10 o 12 años, tal vez, recuerda vía telefónica desde la capital veracruzana.

Para él, dice, ese gran maestro de la caricatura y del dibujo, "el más importante de los caricaturistas de medio siglo para acá", deja un hueco muy grande. "Ojalá que lo que perdure sean sus lecciones de lo que debe ser un caricaturista. Creo que eso es lo que debemos seguir lo que nos decimos sus discípulos, su mejor o mayor enseñanza fue cómo debe ser un caricaturista y una caricatura. Creo que la principal lección que nos deja Rius es ser congruentes, honestos, estar al servicio de las causas justas, de los trabajadores, de los mexicanos explotados y defraudados por los poderosos. Desafortunadamente no todos los caricaturistas seguimos eso", señala el también colaborador de EL UNIVERSAL.
 

Flores, quien trabajó y colaboró junto a Rius y Rogelio Naranjo en la revista La Garrapata, recuerda aquella época como una de las "más disfrutables" por ese trabajo en equipo. "Nos vimos bastantes veces, convivimos, disfrutamos mucho de nuestros trabajos, aunque, a decir verdad, creo que al maestro Rius le hubiera gustado ver un México diferente. Desafortunadamente, seguimos no sé si igual o peor que cuando empezamos a hacer caricaturas, pero estoy seguro de que se llevó esa espinita de que el México que le tocó ver entonces casi casi es el mismo", dice.

De aquel dibujante e historietista nacido en Michoacán, Helio Flores también destaca su capacidad para producir tantos dibujos e historietas, así como ese sentido del humor que tanto lo caracterizaba. “Él era muy amistoso, siempre con el sentido del humor a flor de piel, convivíamos juntos y nos divertíamos mucho porquehacíamos bromas, casi de cualquier cosa. Y sobre todo, siempre he admirado su capacidad de trabajo, cómo tenía esa capacidad para trabajar en cartones diarios, semanales, mensuales y todavía hacer historieta, libros. Creo que al final, debe haber tratado todos los temas posibles en sus libros, aunque ahora quién sabe cómo les va a ir allá arriba, cuando él llegue y empiece a hacer también libros de crítica, que fue siempre su tarea y su profesión”, concluye. 

sc

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