Las bebidas de mango, ponche tropical, waffles, sopa de vegetales, espagueti con salsa, tortillas, entre otros, son algunos de los alimentos que los astronautas consumen en la Estación Espacial Internacional.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la ingeniera aeroespacial de la NASA, Dalia Quintanilla Riojas, dijo que los alimentos deben someterse a procesos de análisis antes de que los astronautas los consuman.

La especialista, quien trabaja en el Johnson Space Center en Houston, Texas, explicó que el estudio de la comida es para saber la cantidad de minerales, vitaminas y calorías que contienen y así saber qué alimentos son los necesarios.

Quintanilla Riojas comentó que cada agencia espacial a bordo de la EEI tiene la responsabilidad de administrar los alimentos de sus astronautas.

“Los astronautas antes de salir al espacio, se reúnen con un científico que les ayuda a definir lo que consumirán durante el día, tres veces al día, y que cumplan con una cantidad de dos mil a tres mil 200 calorías dependiendo de su sexo y tamaño corporal”, mencionó la especialista de la NASA.

En el espacio, al igual que en la Tierra, no se debe basar la alimentación sana en una dieta solo de frutas y verduras, como todo ser humano, por lo que es importante que los astronautas consuman lo que les gusta.

La especialista explicó que la EEI tiene condiciones de microgravedad, por lo que es necesario que las bolsas plásticas donde se guardan los alimentos tengan un elemento que las mantenga en un lugar, y no se desplacen sin control por toda la nave.

Los sistemas de comida implementados en la ISS consisten en pequeñas bolsas elaboradas con un plástico especial que mantienen la comida en vacío y deshidratada; dichas bolsas deben estar selladas con mucho cuidado porque si se rompen dejan de funcionar.

En el momento en que los astronautas deseen comer, deben añadir agua para hidratar los alimentos y poder ingerirlos.

En las naves de las próximas misiones esto no será posible, puesto que no se viajará con más del agua necesaria porque implicaría mayor peso del vehículo y, por ende, mayor gasto en el lanzamiento, recordó Quintanilla Riojas.

Es por ello que los ingenieros de la NASA ya trabajan en otro sistema, en el que la comida se tendrá que volver a empaquetar, para que de esta forma no se permita que los alimentos desprendan partículas que causarían daños a los astronautas.

“Por ejemplo, podría dañar un ojo, o tapar un filtro, por lo que siempre debemos tener especial cuidado con este asunto. La comida irá empaquetada por día y estará lista para comerse”, agregó la investigadora.

En cuanto al viaje al planeta rojo, Marte, la comida de los tripulantes de la nave deberá estar mucho más preservada dado el número de semanas y meses que tardarán en llegar a su destino planetario.

En el futuro, los desarrollos tecnológicos y científicos deberán ser más avanzados e incluso involucrar la siembra o crianza de vegetales en la nave, para llevarlos cada día más lejos en el universo, señaló la especialista.

kal

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