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La combinación de los fenómenos meteorológicos de El Niño y La Niña podría impactar en unos cien millones de personas si no se toman las medidas adecuadas, alertó hoy la ONU.
Las agencias de Naciones Unidas dedicadas a la alimentación, con sede en Roma, señalaron en un acto conjunto que más de 60 millones de personas en todo el mundo padecerán hambre como consecuencia de El Niño, asociado con el calentamiento de las aguas del Pacífico.
Aunque este episodio se da ya por terminado tras haber tenido sus mayores picos de intensidad en diciembre y febrero pasados, se espera un impacto moderado de La Niña (caracterizada por el enfriamiento de esas aguas) entre septiembre y diciembre de este año, según predicciones de la Organización Mundial Meteorológica.
Este nuevo fenómeno aumentará la probabilidad de precipitaciones superiores a la media e inundaciones en las zonas afectadas por la sequía originada por El Niño, mientras que, de forma inversa, será más probable que haya sequías en zonas que resultaron inundadas debido a El Niño.
El director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, destacó que la alimentación y la agricultura representan casi el 80 % de los casi 4.000 millones de dólares (3.600 millones de euros) requeridos para atender las necesidades humanitarias de los países afectados por El Niño.
La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Ertharin Cousin, remarcó que los fondos no solo se deben destinar para cubrir las necesidades actuales, sino también para fortalecer la resiliencia a largo plazo.
Cousin destacó el problema de disponibilidad de alimentos que están teniendo en el sur de África, donde las cosechas se han visto dañadas por las escasas lluvias y su agencia no ha podido comprar productos básicos que luego suelen destinar a otros países del continente con inseguridad alimentaria.
En esa región meridional, la ONU estima que 39,7 millones de personas están pasando hambre, una situación que todavía se puede agravar en los primeros meses de 2017.
Otros veinte millones de personas necesitan ayuda alimentaria urgente en el Cuerno de África y 3,5 millones en el Corredor Seco de América Central, mientras que en la región de Asia-Pacífico 1,9 millones están en riesgo por la sequía, especialmente en Vietnam.
La vicepresidenta asociada del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Lakshmi Menon, consideró prioritario invertir en las comunidades más afectadas para que puedan acceder a los recursos y las redes de protección apropiadas para evitar tales catástrofes.
Los participantes en la reunión también insistieron en la necesidad de tomar acciones tempranas de prevención para mitigar los impactos de los fenómenos meteorológicos previstos y fortalecer la capacidad de respuesta ante las emergencias.
erp
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