Conciliar trabajo y vida familiar, reto empresarial

ARHIVO EL UNIVERSAL
Cartera 27/07/2017 02:00 Nahúm de la Vega Morell Actualizada 02:06
Guardando favorito...

A pesar de pertenecer a dos rubros naturalmente separados, el sector empresarial comienza a tener un papel sumamente importante de corresponsabilidad con la integración del núcleo familiar, que es, por excelencia, el formador y desarrollador de valores.

En una sociedad como la nuestra, donde los padres de familia participan en el campo profesional, resulta sustancial que el empresariado coadyuve con pequeños pero importantes cambios en la integración y convivencia familiar, con el objetivo de formar futuras generaciones viables con valores y sentido humano.

Pero, ¿cómo puede el sector empresarial impactar en el núcleo familiar, base de la sociedad actual?

Pareciera que los intereses de las organizaciones no son afines a los de la familia; sin embargo, las buenas prácticas dentro de las empresas pueden llegar a influir de manera positiva en el núcleo familiar.

Esto se puede lograr a través de la implementación de políticas laborales que permitan a las personas complementar su papel como profesionistas junto con la vida familiar.

Entre estas políticas se pueden nombrar algunas como: horarios flexibles, trabajo remoto o desde casa (Home Office), la extensión de la incapacidad por maternidad y paternidad, entre otras.

Sin embargo, para llegar a este punto, las personas que están a la cabeza de las organizaciones requieren de una profunda comprensión de la naturaleza humana y la familia.

No hay manera de equilibrar estos aspectos si la empresa tiene una visión de carácter utilitarista y mercantilista de sus colaboradores.

Es preciso que las firmas opten por dejar de conceptualizar a su personal como un recurso, como una máquina que tiene que cumplir estrictamente con ocho horas laborales.

El ser humano es fin en sí mismo, nunca un recurso intercambiable y prescindible.

Es fundamental valorar a cada individuo con toda la dignidad que posee, pues las personas, entre otras cosas, aspiran a tener mejores oportunidades, ser apoyadas y tomadas en consideración.

Entender la importancia del cambio de las políticas internas de las compañías y su aplicación, permitirá a los profesionistas que son padres de familia ofrecer tiempo de calidad a sus hijos, quienes representarán las generaciones futuras del país.

Se requiere, insisto, de un criterio de flexibilidad.

Actualmente, es inusual que el sector empresarial tenga dicha visión humana ante los problemas que existen en el núcleo familiar, debido a la enorme competencia por el mercado.

Hoy en día, las empresas están pidiendo 150% del potencial de su gente en aras de la competitividad y la productividad empresarial sacrificando así a la sociedad, lo que entorpece la adopción de las políticas complementarias entre empresa y familia.

Entonces, vale la pena preguntarse: Si continuamos con esta visión, ¿qué clase de futuras generaciones vamos a tener? ¡Se trata de una decisión que involucra a todas las partes en forma decidida y valiente!

A partir de los problemas sociales que han surgido —desintegración social, robo, corrupción, impunidad, etcétera— es de imperiosa necesidad rescatar al ser humano, lo cual es alcanzable si se hace un esfuerzo por crear armonía entre la familia, la empresa, el gobierno y la sociedad.

Es imprescindible que empresarios y directores comiencen a entender la dificultad que viven las generaciones actuales con el fin de llegar a conciliar el trabajo con la vida familiar. Será un arduo esfuerzo conjunto, pero no imposible, que de llevarse a cabo, se dirigirá sin lugar a dudas a un camino hacia una mayor estabilidad social.

​El autor es Profesor del área de Factor
Humano de IPADE Business School

Temas Relacionados
análisis
Guardando favorito...

Recomendamos

Comentarios