Festejos, adrenalina y mucha potencia

Rally Guanajuato: Volkswagen, Hyundai y Ford pisaron el podio

Autopistas 11/03/2016 15:14 Juan García Ávila Actualizada 15:21

Un ambiente festivo se vivió en las terracerías de León, Silao, Guanajuato e Irapuato con el poder que destilan los rally cars a su paso, la energía del público que enmarcó la competencia y con etapas callejeras como escenario para que los fanáticos apoyaran a su pilotos favoritos que no tuvieron reparo en posar para la foto, regalar autógrafos o saludar a la afición mientras se pasean antes de subirse a su nave para iniciar las etapas.

Desde el arranque oficial y la presentación de las tripulaciones en la Alhóndiga de Granaditas, el público impulsó con vítores a los fabricantes y sus pilotos que se han ganado la admiración de la gente por sus atrevidas demostraciones de manejo, y prueba de ello es la algarabía que genera el mexicano Benito Guerra, quien tuvo una buena participación, a pesar de que no pudo culminar el rally como él lo deseaba.

Volkswagen, Huyndai y Ford ocuparon las primeras posiciones de la tabla, sin embargo en esta edición se sintió la ausencia de Citroen que se encuentra en un año sabático, o más bien en el desarrollo de su próximo proyecto de cara a la temporada 2017.

Con las botas bien puestas.  Las apuestas se pusieron sobre la mesa, y de nueva cuenta el equipo Vokswagen Motorsport I se apoderó de  la mayor tajada del podio con Jari-Matti Latvala y Mikka Antilla en el primer puesto. El finlandés supo administrar su carrera con un manejo mesurado y la estrategia que le permitió conquistar a placer su primera victoria en el Rally Guanajuato para festejar, como se ha hecho costumbre en la ceremonia de premiación, con la tradicional puesta de las botas que les entrega la organización.

El cierre de la tabla se concretó con el segundo puesto para el actual líder de la categoría Sébastien Ogier, quien no pudo completar su triunfo 35 en la que fue su participación número 100 en rallies. Por otra parte, Andreas Mikklesen, piloto del segundo equipo de la marca, se tuvo que despedir del certamen el sábado por las fracturas de su polo R WRC.

El objetivo es vender.  Una parte del éxito para Volkswagen Motorsport en los últimos años a simple vista, se refleja por el buen desempeño de su vehículo y las tripulaciones que desafían cada uno de los obstáculos que se presentan durante los rallies. 

Sin embargo, existen otros factores que definen y complementan estos resultados como el tema de los costos de manutención para cada una de las sedes que tienen una fecha del campeonato, los integrantes que velan por una buena puesta a punto y la seguridad del auto, pero sobretodo el marketing, área que para Luis Moya, embajador de la firma, tiene un peso importante no solo para la firma alemana sino para todos los equipos que integran el serial, porque su finalidad es conseguir una mejor promoción de los patrocinadores y por supuesto que esto repercuta en una mejor venta de sus autos comerciales.

“La competición está pensada para vender todo lo que traemos. Lo que hacemos es vender, ese es nuestro objetivo, cuanto más vendamos, más retorno (económico) habrá en los rallies, más se invertirá y más pilotos podrán competir.” señala Luis.

Hacemos las cosas bien.  No solo las ventas y patrocinadores se encargan de impulsar  a los equipos en todas las áreas que conforman el deporte motor, el personal es pieza fundamental, como nos refirió en una pequeña plática Jost Capito, jefe del equipo, quien ha sido participé de cada una de las victorias de la firma desde su regreso a la WRC.

“En una palabra lo podría describir como el gran espíritu que tenemos, la forma en la que el equipo trabaja en conjunto, el excelente ambiente de trabajo y por supuesto todo mundo en el equipo tiene que ser competente, y a grandes rasgos esto es parte del éxito que tenemos.” indica Jost con una sonrisa.

Cocineros, ingenieros, mecánicos, pilotos y jefes de equipo son los precursores que nutren y encaminan el espíritu durante las competencias tanto en las buenas como en las malas, todo esto se celebra o se sufre según sea el caso, en los garages. 

“El trabajo de cada uno es muy importante, no hay diferencias, desde el trabajo del mecánico, del ingeniero, de los pilotos, y hasta del chef. Ninguno pesa más que otro, si uno hace mal el trabajo se refleja en todo el equipo.” termina diciendo Jost Capito, quien este año se despide de las terracerías para enfocar su experiencia a la Fórmula Uno con McLaren. 

Benito Guerra, satisfecho con su ritmo. La constancia y el buen manejo del piloto mexicano no fue suficiente. Un ligero error en la etapa del Brinco, aunado a la mala selección de sus compuestos para la última etapa de 80 km ensombrecieron su participación, pero su ritmo y trabajo de carrera lo dejan satisfecho y espera  completar más kilómetros en la WRC2 para concretar, en un futuro, su regreso a la categoría estelar.

Hyundai, un fin de semana para el olvido. El i20 WRC y sus tripulaciones figuran entre los rivales a vencer en la categoría, sin embargo esta vez los problemas y errores no se hicieron esperar. Neuville y Paddon tuvieron contratiempos en sus autos después de golpear un talud. A la postre Neuville abandonó por un fuerte accidente y a Daniel Sordo lo bajaron del  tercer puesto, por un mal cálculo en la cantidad de los neumáticos relegándolo  al cuarto sitio.

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