Se encuentra usted aquí

Emergencia, solidaridad y oportunismo

26/09/2017
02:13
-A +A

La emergencia irrumpe otra vez y la tragedia muestra sus rostros: derrumbes, muertes y miedo. Desde las 13:14 horas del 19 de septiembre el tiempo se ha detenido en la Ciudad de México, en Morelos, Puebla, Tlaxcala y Edomex. Pero llueve sobre mojado, porque el sismo del 7 de septiembre había dañado Chiapas y Oaxaca. En medio de la catástrofe se experimentan múltiples sensaciones: el horror inicial y la solidaridad desbordada; las redes que palpitan con información real y falsa; la contabilidad de muertes y la esperanza de encontrar vida entre los escombros.

La memoria, el aniversario y la extraña coincidencia de dos tragedias distantes 32 años. Una diferencia entre 1985 y 2017 ha sido la relación entre la sociedad y el gobierno; mientras que hace 32 años el gobierno estuvo completamente rebasado y las múltiples iniciativas sociales ganaron la calle, hoy el gobierno pelea para ser protagonista, para controlar y rascar pedazos de legitimidad que le ayude a ganar micras de confianza social. Por supuesto, no faltó la construcción del show mediático como el de Televisa con una historia de rescate de la escuela Enrique Rébsamen, que resultó falsa: la historia de la niña Frida Sofía que nunca existió. La ansiedad por el rating provocó una crisis en la cobertura.

Los primeros días de la emergencia abren preguntas: ¿Qué seguirá una vez que termine la esperanza de rescatar a personas con vida, una vez que concluya “el puño en alto”, como lo llamó Juan Villoro? El horizonte se presenta lleno de interrogantes, pero, al mismo tiempo, con posibilidades de transformación. Sólo hay que recordar que hace 32 años la reconstrucción llevó años. En 1985 fueron 2,850 edificios colapsados y en 2017 van 3,848 edificios (Proceso #2134). Además, la reconstrucción se empalmará irremediablemente con la etapa de confrontación por el poder en 2018.

De la emergencia surgen iniciativas sociales y una se volvió un fenómeno: la petición en Change.org de que el dinero público para las campañas políticas, sea destinado a la reconstrucción. La petición tuvo sólo el primer día más de 800 mil firmas. Fue impresionante la velocidad con la que se juntaron las firmas. Queda claro, salvo para los partidos, que el dinero destinado a campañas es un recurso tirado a la calle, por eso lo mejor que se puede hacer es canalizarlo a la reconstrucción de los daños que han dejado estos sismos. Cuando se inició esta petición fue retomada inicialmente por López Obrador, varios consejeros del INE descalificaron la petición porque supuestamente era ilegal. La emergencia cambia la perspectiva y los actores tratan de acomodarse cuando ven que el barco se hunde. Después del sismo el oportunismo resurgió y los partidos y el INE hicieron suya la demanda. Hoy sobran las ofertas partidistas para canalizar el dinero político a la reconstrucción. Sin embargo, la maniobra no puede ocultar la maña de rescatar algunos gramos de legitimidad perdida.

Una vez que pase la parte más crítica de la emergencia se tendrá que repensar cómo y en qué se gasta el dinero público. La semana pasada anotábamos en este espacio que el gasto electoral rebasa con mucho lo que gobierno federal destina a ciencia y tecnología. Hay que cambiar el modelo de financiamiento y de comunicación porque resultan intolerables esas campañas de millones de spots; la propaganda que inunda las calles del país con anuncios, caras de candidatos, promesas falsas y montañas de materiales que termina en la basura. Hay que ir a un modelo de campañas más cortas y con debates, hay que reducir al máximo el dinero público en las elecciones y la millonaria propaganda gubernamental; cerrar la puerta al dinero privado de los negocios. Es urgente tener un modelo electoral austero, transparente, de tiempos más cortos y debates.

Quedan muchas preguntas sobre cómo se ha construido este país lleno de riesgos. Cada vez que sucede una emergencia se descubren múltiples vulnerabilidades. Por lo pronto, cuando pase la emergencia hay que evitar que se normalice el abuso, la corrupción y el oportunismo...

Investigador del CIESAS.
@AzizNassif

Profesor e investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). Ha escrito libros y numerosos artículos de investigación.

Más sobre el autor

 

COMENTARIOS