[Publicidad]
ariel.velazquez@eluniversal.com.mx
A partir de este sábado, el paisaje de la Ciudad de México adoptará un nuevo ícono que, gracias a su belleza, se unirá a emblemas que sólo con su silueta son reconocidos, como el Palacio de Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec o el Ángel de la Independencia.
El estadio Alfredo Harp Helú se convertirá en el templo del beisbol de la capital del país, cuando los Diablos Rojos del México y Padres de San Diego corten el listón, o mejor dicho, realicen el primer lanzamiento. La personalidad del recinto se la dará un monumental techo en forma de trinche que cobija la estructura de diseño prehispánico con seis basamentos y que semeja a las pirámides.
El trayecto desde los terrenos de la Magdalena Mixhuca hacia el estadio alude a la procesión que se hacía para escalar un antiguo templo mesoamericano.
El estadio de Diablos es más que un recinto deportivo, es el estadio de México, y tendrá capacidad para poco más de 20 mil personas.
[Publicidad]
Más información

Mundo
EU espera que estrecho de Ormuz reabra tráfico marítimo "sin peajes", dice Vance; Irán pretende cobrar tasas

Estados
Hallan cuerpo de mujer dentro de una hielera en Reynosa; autoridades investigan el caso

Impresa
Portada impresa del 15 de junio de 2026

Estados
"No es de varita mágica", dice Alfonso Durazo a peticiones de trabajadores del ISSSTE; anuncian protesta por condiciones






