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Para muchas personas, practicar algún deporte no es más que llevar a cabo una disciplina, un pasatiempo o un tema de salud; sin embargo, para otros es un acto de rebeldía. Dafne Mejía y Rosi del Castillo son integrantes de la Selección Mexicana de Beisbol Femenil que consiguió el boleto al próximo Mundial 2023-24, en el pasado clasificatorio.
El sueño de Dafne inició desde los cuatro años, en un supermercado junto a sus padres, pero el recorrido no fue sencillo.
“Juego desde los cuatro años, practicaba otros deportes, el beisbol apareció en mi vida cuando fui a un supermercado y vi un guante y un bat; le dije a mis papás que me lo compraran”, contó para EL UNIVERSAL Deportes.
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Pero jugar beisbol no fue sencillo para Mejía y Rosi. Ambas peloteras tuvieron que practicar con hombres, soportar comentarios machistas y tener que jugar softbol “porque es el de las mujeres.
“Me he topado con gente machista que no le gusta ver a la mujer jugando en equipo de hombres. Ha sido difícil, más porque no se tiene el mismo apoyo de otros deportes, pero sin duda cada paso ha valido la pena”, aseveró Del Castillo.
Aunque ambas han jugado softbol, coinciden en que la pasión en el beisbol la viven diferente.

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