El Real Madrid volvió a evidenciar problemas de pegada, falta absoluta de acierto ante la portería rival y sufrió un tropiezo inesperado ante el Athletic (0-0) que le entrega el liderato en solitario al Barcelona, que se va de vacaciones navideñas como líder en solitario con dos puntos de ventaja.

El pasado miércoles en el clásico en el Camp Nou e incluso en la anterior jornada ante el Valencia pagó con sendos empates su sequía cuando, por fútbol, tuvo en sus manos sendos triunfos.

En Mestalla salvó un punto justo al final, frente al Barcelona sacó unas tablas también a cero que le supieron a poco. Esta ocasión, como le ocurrió, por ejemplo, contra el Valladolid o el Betis, volvió a desperdiciar su dominio y ocasiones y cedió el tercer empate del curso liguero en el Santiago Bernabéu.

Zinedine Zidane contó de entrada para el ataque con los jóvenes brasileños Rodrygo Goes y Vinicius junto al francés Karim Benzema. El croata Luka Modric recuperó la titularidad ante la baja por sanción del brasileño Casemiro, cuyo compatriota Militao formó en el centro de la zaga junto a Sergio Ramos.

Mandó, controló, presionó el Real Madrid. Pero todo acabó siendo fuego de artificio ante Unai Simón. Entre las maderas -tres balones-, las intervenciones del meta del Athletic y la falta de acierto volaron dos puntos.

El conjunto vizcaíno, uno de los que menos goles ha encajado en lo que va de Liga, agradeció tales circunstancias para marcharse con un empate que le mantiene a las puertas de Europa.

Le faltó, no obstante, más atrevimiento en el despliegue para meter más miedo al Real Madrid, al que se le va el Barcelona y se le acercan sus perseguidores, Sevilla, que ganó el sábado en Mallorca, el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, vencedores del Betis (1-2) y de Osasuna (3-4) también como visitantes.

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