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La muerte es una condición inherente a los seres vivos . Sin embargo, también la nombramos cuando una laptop deja de funcionar repentinamente o un celular “salta de la cama” y, cual suicida, estrella toda su pantalla... Además, tecnológicamente hablando, la muerte también es el olvido porque, ¿alguien se acuerda del videojuego de E.T. de 1982?
A propósito del Día de Muertos, en Tech Bit preparamos algunas calaveritas que, como dicta la tradición, de manera divertida abordan el tema de la muerte, en este caso, de productos y servicios de la industria tech. Pero, antes de eso, te recomendamos leer lo siguiente, para que tengas un mejor contexto.
“Houston, tenemos una muerte...” Uno pensaría que la Muerte solo tiene jurisdicción aquí en la Tierra, pero no. Aparentemente el universo, o al menos el Sistema Solar, también forma parte de su “zona de trabajo”.
Luego de que, en 1969, Neil Armstrong pronunciara su célebre frase: “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”, al poner un pie (y la bandera de Estados Unidos) en la superficie lunar, la NASA continuó con la exploración espacial. No solo envió 12 astronautas desde 1969 hasta 1972, también diversas sondas y robots a explorar Marte, Saturno y otros satélites.
“Mi batería está baja y está oscureciendo”, fue el último mensaje del dispositivo de exploración espacial Opportunity . Este robot investigó la superficie marciana durante casi 15 años. Superó con creces su expectativa de 90 días de vida. “La Parca” se llevó a Opportunity debido a una situación mortal de falta de carga y dejó el “mundo de los vivos” en 2018.
Otro caso fue el de Cassini, una sonda de exploración espacial enviada a orbitar el planeta Saturno. Su misión fue un éxito. Entre otros logros, realizó alrededor de 60 órbitas al planeta anillado y sobrevoló varias veces algunos de sus satélites, como Titán y Encélado. Pero, al final, se precipitó contra Saturno (y a la muerte) en una acción kamikaze durante 2017. Su final fue, literalmente, muy ardiente.
Entrando en otros rubros, en la década de los setenta el mundo del entretenimiento tuvo una gran transformación con la llegada de la Magnavox Odyssey , la primera videoconsola de la historia que sentó las bases para una industria que hoy deja una derrama económica mayor que la de Hollywood y la música juntas. Aunque la huesuda se ha empeñado en desaparecerla, la “muerte de las consolas” y videojuegos únicamente ha propiciado que el gaming se renueve y supere a sí mismo constantemente.
Por ejemplo, “ Pong ”, primer videojuego que mostraba una dinámica similar al tenis de mesa, se lanzó en 1972. La guadaña le pasó factura y, en 1975, llegó “Gun Fight”. Y la flaca volvió a atacar, pero en 1978 vio la luz “Space Invaders”. Y la Muerte quiso atacar de nuevo, pero en 1979 tuvo un gran revés: llegaron los primeros videojuegos a color de la mano de “Galaxian”. Y así hasta la fecha: de “ Galaga ” en 1981, pasando por “ Resident Evil ” en 1996 hasta “Gears 5” en 2019, la flaca no deja de trabajar y los desarrolladores de videojuegos menos.
La Muerte no ha notado que ella y las productoras de videojuegos trabajan en sinergia: ella manda títulos al olvido y las empresas llenan los estantes de ventas. Ella manda círculos rojos de la muerte a las consolas y los fabricantes lanzan modelos mejorados con más funciones.
La muerte a manos llenas
La industria de los teléfonos móviles tiene una historia que data de 1972, año en el cual, Motorola, patentó el primer teléfono celular de uso personal completamente funcional. Y, desde ahí, las grandes empresas tecnológicas han mantenido una cruenta batalla con incontables bajas en todos los bandos.
En tiempos actuales, contar con un dispositivo que nos permita localizar a nuestros seres queridos (y no tan queridos) y que al mismo tiempo nos ayude a organizar nuestra vida, se ha vuelto indispensable. De ahí la importancia tan grande que han tomado los teléfonos móviles en el día a día. Tanto, que la Muerte ha sufrido un poco con esta industria en específico.
Por ejemplo, llevarse a la tumba al indestructible Nokia de lamparita fue una misión difícil. Y, todavía, se debe monitorear ese modelo por riesgo de “zombificación” debido a los memes y su relanzamiento en 2017.
Desafortunadamente para la huesuda, y afortunadamente para los adictos a la tecnología, la industria de telefonía móvil sigue en crecimiento. De acuerdo con cifras de The Competitive Intelligence Unit (CIU), durante el segundo trimestre de 2019 (abril, mayo y junio), el segmento móvil generó 73 mil 223 millones de pesos, monto equivalente a un crecimiento anual de 4.5%. Y, por su parte, Statista reveló que, tan solo en 2018, se vendieron más de mil 500 millones de teléfonos móviles a nivel mundial.
La Muerte no da segundas oportunidades
La Fría es una “cambia-pieles”: algunas veces se presenta con su nombre real, y otras tantas toma la forma de alguna otra persona, situación o cosa. Tiene un gran talento para disfrazarse y, así, poder pasar desapercibida.
Lejano quedó el tiempo en el que Blockbuster era el gran señor del servicio de alquiler de películas. Pero no todo era miel sobre hojuelas: si la gente se excedía del número de días permitido de renta, se cobraban molestas multas por entrega tardía.
La leyenda dice que eso fue lo que le sucedió a Reed Hastings: rentó una película y, como olvidó devolverla puntualmente, debió pagar 40 dólares.
Así fue como decidió que fundaría un negocio para alquilar películas sin penalidades por devolución tardía. Netflix había sido concebida.
Al inicio, el proyecto sufrió ciertas complicaciones. Hastings se acercó a la junta directiva de Blockbuster y les ofreció que compraran su empresa Netflix, por únicamente 50 millones de dólares. La tienda de los pasillos llenos de filmes, opinó que el modelo de negocio del streaming no sería exitoso y decidió seguir con su dinámica de siempre. Los años pasaron y Netflix cobró fuerza y desbancó a Blockbuster.
No se sabe cuál fue la razón por la cual la huesuda decidió que el fin de los del logotipo azul había llegado; tal vez se cansó de tener que ir hasta la tienda física para poder alquilar su cinta favorita. Para Blockbuster, la Muerte tuvo como aliado al internet que trajo nuevos modelos de negocio online y la comodidad brindada por los servicios de streaming. Trágico final.
Calaveritas literarias
Sobre los videojuegos
La vida es de ciclos e incluye la muerte.
Sin embargo, el mundo nunca está inerte.
Los ciclos son situaciones muy reales
que escapan a La Guadaña y sus ideales.
La Flaca ha estado activa desde 1972
cuando alguien concibió el juego de Pong.
Y cuando de él buscó su exterminio,
llegó otro videojuego… qué martirio.
En una dinámica de cazador y cazado,
la flaca al desarrollo creativo ha aportado.
Sus esfuerzos han propiciado la evolución,
aunque sus objetivos incluyen destrucción.
Por cada juego y consola en el panteón,
los desarrolladores sacan un montón.
La muerte, con la agenda llena,
cree que va demasiado lenta.
De Pong y PacMan a Gears y Fortnite,
La Flaca va jugando por toda la night.
La huesuda a todos los ha probado,
hasta que el gusto se le ha acabado.
¿Quién será el siguiente?
¿De cuál se hartará la Muerte?
Ya enséñenle a la calaca a jugar LoL
para que no llene de juegos el panteón.
Sobre los libros y los ebooks
En los 1400, a Gutenberg se le ocurrió
un artefacto de ensueño para el lector.
Una maquinaria que plasmaba letras
sin la necesidad de plumas inmersas.
El objetivo: sacar libros al por mayor,
de manera rápida y con mucho fervor
para el goce de los ávidos a lo escrito
y a las historias, darles el buen visto.
Años pasaron, la industria evolucionó,
y Cervantes el Quijote escribió.
Se crearon las casas editoriales,
y publicaron miles de títulos anuales.
Personajes ficticios fueron creados
y millones de libros fueron hojeados.
Desde Tolkien y Rowling a José Agustín.
Para curiosos, lectores y gente afín.
Bibliotecas eran visitadas con avidez,
de ocho a seis, todos los días del mes.
Hasta que algún visionario dijo:
“quiero siempre mis libros conmigo”.
La tecnología evolucionó
y la nación del internet atacó
¿Acaso la imprenta falló?
¿El papel en el pasado quedó?
Sobre teléfonos fijos y smartphones
Largas charlas pegadas al teléfono,
con el cable jugueteaban los dedos.
Nadie sabía quién tomaba el auricular
cuando éste comenzaba a sonar.
Las tareas de la gente fuera de casa,
volvían difícil la localización inmediata.
Hasta que Motorola inició a investigar
y en 1972 patentó el primer celular.
Del tamaño de tabiques colosales,
los celulares se volvieron populares.
Hablar a todas horas se volvió común,
en todos lados, de Tijuana a Cancún.
Los gigantes no se quedaron atrás,
y crearon su propia interfaz.
Desde Motorola a Huawei, de LG a Sony, de los móviles todos querían el money.
Al principio, el ritmo fue lento
pero no por mucho tiempo.
La tecnología avanza rápidamente,
y ya hay más celulares que gente.
“Saldrá caro cada modelo nuevo”,
dijo la calaca y concibió un plan al vuelo.
Su plan, la obsolescencia programada,
mantiene a la guadaña bien ocupada.
Sobre la muerte de los videoclubs
Días de pasillos llenos de películas
y de recargos por multas ridículas.
Días de comedia y un chorro de arte
y tardes con palomitas y chocolate.
Blockbuster, con J. Antioco al frente,
era el gigante de renta del séptimo arte.
Cuando el internet todo cambió,
a la evolución, él se rehusó.
“Te vendo mi empresa”, se le dijo.
50 millones de dólares, el precio fijo.
Antioco dijo: Eso no tiene lógica alguna,
no me arriesgaré con esa locura.
Los años pasaron y John Antioco
se comenzaba a poner muy loco.
Presentía el final de su imperio
por el streaming de creciente medio.
Un día, la Catrina fue al lugar de renta,
y, por la demora, la multa fue indiscreta.
Le dijo a Reed Hastings: “estás a cargo;
de Blockbuster yo me encargo”.
Y fue así como la huesuda cinéfila,
a Hastings le dio su opinión benéfica.
Destrozó a Blockbuster y sus pasillos
y Netflix conquistó a los “tortolitos”.
Sobre el tema aeroespacial
Por siglos, el espacio ha fascinado
a astrónomos, y más de un sabio.
Nadie hubiera podido imaginar
que La Flaca también iba a entrar.
En el 69, la NASA logró lo impensable
cuando de Cañaveral salió su nave.
Neil Armstrong y compañía
caminaron la Luna durante tres días.
Spirit y Oppy, robots exploradores de secretos marcianos,
descubridores llegaron al planeta rojo a investigar hasta que la Flaca los decidió matar.
Las misiones dejaron de ser exitosas
con los robots en tormentas arenosas.
Y tras varios años de deficiencias,
dejaron de recolectar evidencias.
La sonda Cassini fue al espacio
para estudiar al gran Saturno anillado,
pasó muchos años en científico vuelo
para jamás regresar al terrestre suelo.
Una tarde, la Calaca tomó la decisión:
”terminen inmediatamente la misión, ¡Cassini necesita descansar”.
Eso La Flaca salió a gritar.
La Muerte, de conciencia ecológica,
ponderó distintas opciones lógicas.
A Cassini contra Saturno estrelló,
y envuelta en fuego la llevó al panteón.
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