Muchos políticos, funcionarios, y opinadores se afanan en insistir en que se tome partido en el tema Venezuela sin entender que mantener una posición neutral puede ser, en un momento extremo, una ruta de escape a la violencia que una confrontación puede desatar

Ante la crisis venezolana, un diálogo hueco como al que llama el Mecanismo de Montevideo no hace más que extender la agonía del lado mas débil de la ecuación