
Osaka, que explicó que sufrió episodios de depresión desde el Abierto de Estados Unidos de 2018, añadió que no pretendía ser una "distracción" y admitió que no fue suficientemente clara al señalar que enfrentarse a los medios de comunicación daña su salud mental, por lo que no participó en la rueda de prensa tras superar la primera ronda del torneo












