Los militares derrocaron a Al-Bashir, considerado un líder autoritario, en agosto de 2019, tras meses de protestas. La movilización ciudadana obligó al ejército a negociar y desde entonces comparten el poder

Las Fuerzas de Apoyo Rápido de Sudán han sido acusadas de abusos generalizados en el país africano, incluyendo la masacre del 3 de junio en la que, según informes, 120 personas murieron, con muchas de las víctimas arrojadas al río Nilo