



Una primera consecuencia del encuentro de ayer, el primero entre López Obrador y Donald Trump en la Casa Blanca, es que México, como país y como palabra, salió del estereotipo y el adjetivo negativo en el que se le ha encasillado en las últimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos, para colocarse como algo positivo. El nombre de México como nación se volvió ayer un concepto codiciado y al que los dos candidatos a la presidencia del país más poderoso del mundo, lo mismo el demócrata Jo
Trump claramente quiere a AMLO como su aliado para que le acerque a los votantes mexicanos en EU, mientras que el mexicano quiere al poderoso vecino de su lado para consolidar su 4T









