
Sabina Berman23/08/2020

El Presidente decretó que nadie debía salir de su casa. Y nadie salió de su casa. Excepto aquellos que tenían que salir y aquellos que no creían en la existencia del virus


1. Margara S. trabajaba de cajera en una sucursal del Banco Azteca de la ciudad de Guadalajara, cuando el gobierno llamó a la población a guardarse en sus casas, para protegerse del Covid-19.

Esta no es una fábula. Esta es una historia verídica que ejemplifica el arte de ser un Lozoya.

Vivimos en sociedad para no morir. En palabras de Darwin: las especies gregarias lo son para aumentar sus oportunidades de sobrevivir. Y en nuestras sociedades humanas, delegamos la administración de los servicios comunitarios a los políticos.

