En un país en que las cárceles están llenas de inocentes, el gobierno supuestamente humanista ha decidido continuar por el camino punitivo al apostar por la privación de la libertad.

Dado que el gremio judicial se erigió en élite, lejana del resto de la ciudadanía, debemos festejar que en el perfil del funcionario o funcionaria judicial, se incluya su vocación de servicio público y compromiso social.