En un país tan desigual la aceleración de la caída económica será más letal que la enfermedad. Los diagnósticos son irrefutables y aterradores. Sólo podremos enfrentarlos por la razón y el consenso. La comunicación virtual es un “cara a cara” con quienes no habíamos soñado dialogar. Una democracia ideatoria y potestativa, lindante con las comarcas de la utopía. Lo primero es asegurar que la población no se muera de hambre: la inmediata instauración del Ingreso Básico Ciudadano, basamento de un