La bomba lanzada por Scherer, la rebelión de Marx Arriaga, la rebelión contra la ley antinepotismo, el secuestro de mineros, enfrentamientos en cinco estados...

El Mundial 2026 está acelerando procesos de expulsión urbana que benefician a intereses inmobiliarios. El Estado y la ciudad se reorganizan no para beneficiar no a quienes la habitan, sino para quienes buscan extraer rentas de ella