
En 1960 empezó la instalación de modernas cabinas telefónicas en la ciudad, al mero estilo londinense. Pocos años después, fueron sustituidas por otras menos vistosas que son el antecedente de las que conocemos en la actualidad. Hace exactamente 50 años, en 1967, ya se habían instalado un millón de aparatos distribuidos por todas las colonias de la capital












