¿Visitó a los familiares de los 28 jóvenes masacrados en el centro de rehabilitación en Guanajuato?, ¿platicó con las familias de los siete policías asesinados de Colima?, ¿atendió las peticiones de los colectivos de familiares de los miles de desaparecidos en Jalisco? O, en su caso, ¿se reunió con los gabinetes de seguridad locales para proponer estrategias en la materia? La respuesta es no. Por supuesto se entiende que no haya reuniones masivas, pero siempre hay manera de realizar encuentros c

Fue una reunión en que lo cosmético pesó más que el fondo. Nadie buscaba que el presidente mexicano se peleara con su homólogo Donald Trump —como no se espera que lo haga con ningún otro mandatario— pero sí, que hubiera aprovechado la oportunidad para defender los derechos de los migrantes mexicanos, a quienes el nuevo amigo del presidente ha señalado como ladrones, asesinos y violadores.