El paro de mujeres es un asunto que se ha politizado, guste o no guste, y nos corresponde a nosotros, ciudadanos, sociedad civil y medios de comunicación aislar ese elemento, sin dejar de contemplarlo y documentarlo, del verdadero problema, escribe Luis Cárdenas en su columna: En la Mira

Inquieta demasiado que la Cofepris, como casi todo el cuerpo del Estado Mexicano, se convierte, bajo la batuta totalitaria y centralista, en un florero de baratijas