
Un presidente de chocolate
Habrá que ir aceptando que la razón no gobierna y que las consecuencias, carísimas, llegarán tarde o temprano

Habrá que ir aceptando que la razón no gobierna y que las consecuencias, carísimas, llegarán tarde o temprano

Las imágenes en Dos Bocas desmienten el discurso: trabajadores que corren desesperados huyendo de gases lacrimógenos y de balas de goma

Le apuesto que ambos sintieron ese poder de valemadrismo que da la impunidad

¿No podrían en algún momento llegar a acuerdos los opositores y los simpatizantes de la reforma eléctrica? ¿No podrían gozar del orgullo de ser persuadidos?

Las escuelas deberían estar llenas de conformistas que sean felices con poquito, que piensen en el prójimo antes que en ellos. ¿A poco se votó por eso?

Serán las acciones del PRI, sus compromisos, fidelidades y traiciones las que lo coloquen con su justo peso político

No hay ninguna estrategia, nadie piensa en el diseño de comunidades; la bola de nieve crece

AMLO se mira hoy como ese joven de los 70 que sintió orgullo de México y su tibio apoyo a la revolución cubana, piensa que el pueblo le aplaude

Nos dará una lección de autoritarismo frente a un auditorio que aplaudirá sus lugares comunes de anticapitalismo luciendo trajes Hugo Boss y bolsas Gucci

México podría ser un gran mercado para un partido conservador que sepa, sin radicalismos, plantear esa agenda… ¿Quién se animará?