Un texto sobre la galería Yuri López Kullins, misma que cuenta con sedes en Madrid y CDMX y funciona como puente intercontinental para artistas emergentes

Con la llegada de la 4T marcó se estigmatizó a muchos artistas como una élite privilegiada y el discurso se enfocó en nuevos “agentes culturales”. Hoy la precarización se ha agudizado