
Si no nos gobernaran la ignorancia, la incuria, la superstición y el fanatismo, dos siglos de arte litográfico serían un gran pretexto para colocar una placa donde estuvo su taller

Si no nos gobernaran la ignorancia, la incuria, la superstición y el fanatismo, dos siglos de arte litográfico serían un gran pretexto para colocar una placa donde estuvo su taller




Controlaron durante lustros la oficina de Bienes Comunales, un botín de cientos de millones de pesos




