Por eso la palabra patrocinio ya no encaja en el formato actual de los negocios deportivos, aunque existen directivos que —todavía con su mente setentera u ochentera—, quieren ganar dinero sin hacer nada

La directiva ha decidido poner candados a sus jugadores, que rara vez suben historias a Twitter, Facebook o Instagram, teniendo multas o castigos, pero aquellos escándalos, aún están en la memoria de muchos