Washington DC.- Al presidente López Obrador le gustan los símbolos. La cancelación del aeropuerto de Texcoco fue eso. El paso de Los Pinos a Palacio Nacional, la venta del avión presidencial, los vuelos comerciales, el Tsuru y luego el Jetta, todo es simbólico y lo maneja con habilidad.
El presidente mexicano ya se dio cuenta de que la pandemia ha puesto en jaque el futuro de su gobierno
Lo previsible para los analistas del gobierno federal es que en la Ciudad de México se registren episodios de mucha violencia
Desde la Casa Blanca empieza a diseñarse una estrategia para sacar a Trump del tema coronavirus

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