Ciudades de ensueño suspendidas en el aire, pueblos flotantes, edificios inspirados en formar orgánicas o en la estructura del ADN. Tras la II Guerra Mundial, el crecimiento urbano se disparó en Japón. Y los arquitectos pusieron su imaginación al servicio de ese fenómeno

Una estación de metro que produce la sensación de estar inmerso en el cielo; un teatro similar a un bosque de bambú y una ciudad que nace en la playa y se adentra en el mar, son algunos de los proyectos arquitectónicos más innovadores