La que “armó plan con maña” en Tabasco, nos platican, es la excandidata a la gubernatura Lorena Beaurregard de los Santos (PRI), pues fue al Palacio de Gobierno para ofrecerle al gobernador Javier May Rodríguez (Morena) “un trueque”. Nos detallan que doña Lorena entregó una carta para comprar a don Javier su reloj marca Patek Philippe —que portaba en un vuelo el 27 de julio, cuando ella lo cachó y exhibió en primera clase— y ofreció darle los 10 pesos que el góber dijo que valía; aseguró que lo rifaría para destinar el dinero a becas para jóvenes, pero cuando llegó a la oficina de don Javier se topó con que el área de atención ciudadana sólo abre de 08:00 a 04:00 de la tarde, lo que le dio pie para “un nuevo show”.

Exigen cuentas a diputada de MC por colaborador aviador

La que se puso bajo los reflectores en Guanajuato, nos cuentan, fue la diputada de Movimiento Ciudadano (MC) Sandra Alicia Pedroza Orozco, pues tendrá que probar ante la Contraloría del Congreso local las tareas que desempeña Rafael Prieto Zavala en la oficina parlamentaria de su partido, donde cobra poco más de 36 mil pesos mensuales y nunca se le ve en el edificio legislativo. Nos recuerdan que doña Sandra saltó a la fama cuando arrojó billetes a la diputada Luz Itzel Mendo González (PVEM) en reproche porque votó en contra de la iniciativa para la despenalización del aborto. Ahora deberá comprobar que don Rafael en realidad sí chambea y así borrar el mote de aviador que lo sigue en los pasillos. ¡Zas!

Vecinos ponen “en jaque” a funcionarios de La Paz

Desde Baja California Sur, nos comentan que la directora de Gestión Integral de la Ciudad, Kenia Cervantes Villegas (Morena), y el titular del organismo de agua y alcantarillado, Abimael Ibarra Abúndez (Morena), pasaron un mal rato con vecinos de El Esterito, barrio tradicional del malecón de La Paz, quienes hartos de los constantes derrames de aguas negras les exigieron reparar un viejo cárcamo. Nos señalan que los habitantes acusaron que desarrolladores quieren ganar simpatías remodelando un parque, pero los vecinos temen que las nuevas construcciones saturen más la red, y aunque don Abimael alegó que resolver el drenaje requiere 320 millones de pesos, los afectados ya no quieren más aguas negras. ¡Vaya reto!