¿Qué es el Mictlán, el inframundo de los mexicas?

Para los mexicas, los difuntos tardaban cuatro años en llegar al Mictlán

¿Qué es el Mictlán, el inframundo de los mexicas?
Los códices Florentino y Vaticano A nos dan mucha información sobre el Mictlán, el inframundo de los mexicas - Ilustración tomada del Códice Fejérváry – Mayer.
Nación 29/10/2020 09:58 Gretel Morales Ciudad de México Actualizada 19:17
Guardando favorito...

Ya casi es Día de Muertos, dos días en los que los mexicanos recuerdan a sus seres queridos mediante diversos ritos y ofrendas, las cuales contienen elementos antiguos y coloniales. Hoy en día, es importante que conozcas la historia y antiguas tradiciones que dieron pie a ritos más modernos. Aquí te decimos todo lo que tienes que saber sobre el inframundo de los mexicas, el famoso Mictlán.

Para comprender la muerte y el Mictlán, es preciso entender la cosmovisión de los mexicas. Los mexicas tenían una concepción dual y cíclica del mundo. Para este antiguo pueblo, la vida sé regia por pares opuestos: vida y muerte, hombre y mujer, frío y calor, noche y día, entre otros.

mictlantecutli.jpg
Mictlantecuhtli, el dios del inframundo – Ilustración: Códice Fejérváry-Mayer.

Según explica Mónica Luna López, para los mexicas “la muerte significaba la desagregación y dispersión de los componentes del ser humano”. Es decir, era una transformación y parte de un proceso cíclico.

Según el reconocido arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma: “Los mexicas pensaban que Tlaltecuhtli, diosa de la tierra, devoraba y paría a los cadáveres para que, los individuos muertos, renacieran a una ‘nueva vida’ en la que podrían continuar su tránsito hasta llegar al lugar que les correspondía según la causa de su muerte”.

También puedes leer: INAH se enfocan en conservación del Altar a Mictlantecuhtli

Para los mexicas la muerte era un proceso que duraba cuatro años, el mismo tiempo que un cuerpo tarda en desintegrarse hasta quedar solo el esqueleto. Durante este largo período de tiempo, los difuntos tenían que cruzar nueve casas o habitaciones hasta llegar a su destino final.

En su libro La Muerte entre los mexicas, Matos Moctezuma señala que según los escritos de fray Bernardino de Sahagún, a los 80 días del fallecimiento de una persona, el cuerpo era quemado junto con su perro, los restos eran depositados en jarros u ollas con una piedra verde y finalmente eran enterrados dentro de las casas.

Además, los antiguos mexicas pensaban que los difuntos eran ayudados por un perro para cruzar el río Chiconahuapan.

¿Qué es el Mictlán?

De acuerdo con el Gran Diccionario Náhuatl, mictlan significa infierno, otros lo traducen como “lugar de los muertos”. A esta región también se le conoce como “Nuestra casa definitiva”, “El lugar común a donde iremos a destruirnos, a perdernos”, “El lugar al que todos vamos”, “A donde todos van”, “El lugar de los descarnados”, “Lugar de los dañados”, “Casa de la oscuridad”, “Casa de la noche”, “Lugar sin chimenea, lugar sin casas” y “Lugar sin orificio para el humo”.

Diferentes leyendas, representaciones visuales y códices antiguos definen al Mictlán como un lugar desconocido, peligroso y oscuro, el cual tiene nueve niveles. Estos nueve niveles están relacionados con la putrefacción, lo fétido, lo frío, lo húmedo, lo acuoso, la oscuridad y la noche.

También puedes leer: Descubren la “entrada al infierno”, expertos estudian antiguos rastros

Los animales relacionados con el Mictlán eran búhos, murciélagos, gusanos y ciempiés, los cuales estaban al servicio de Mictlantecuhtli y su consorte Mictecacíhuatl.

Los expertos señalan que el Mictlán se ubicaba en el norte, pero también en el centro y debajo de la Tierra. En la cosmovisión mexica, la Tierra era considerada como un ser que devoraba la carne de los difuntos. A la hora de morir, los mexicas pensaban que estaban saldando su deuda con la Tierra, ya que al morir, le daban continuad al ciclo del universo.

Los niveles del Mictlán

El Códice Florentino y el Códice Vaticano A nos ofrecen información y representaciones visuales sobre el inframundo y sus diferentes niveles, sin embargo, estos dos documentos históricos presentan diferencias.

niveles_inframundo.jpg
Cielo, tierra e inframundo - Imagen tomada del Codex Vaticanus

El Códice Florentino sostiene que existen ocho niveles, mientras que el Códice Vaticano A muestra nueve niveles.

Los ocho niveles en el Códice Florentino:

1. Dos cerros que chocan
2. Culebra que aguarda el camino
3. Lugar de la lagartija verde
4. Ocho páramos
5. Ocho collados
6. Viento frío de navajas
7. Río Chiconahuapan
8. Mictlán

Los nueve niveles en el Códice Florentino:

1. La Tierra (Tlaltecuhtli)
2. Pasadero de agua
3. Montañas que se juntan
4. Montaña de obsidiana
5. Lugar donde sopla el viento de obsidiana
6. Lugar donde tremolan las banderas
7. Lugar donde se flecha la gente
8. Lugar donde son comidos los corazones
9. Lugar sin orificio para el humo

También puedes leer: El Templo Mayor abre las puertas al inframundo acuático

El Mictlán no era el único lugar al que iban los muertos

Por otro lado, dependiendo de la manera en que la persona moría, esta podía ir a cuatro diferentes lugares: el Chichihualcuahco, el Tlalocan, el Tonatiuh Ilhicatl y el Mictlán.

altar.jpg
Altar a Mictlantecuhtli – Foto: Tomada del INAH

López explica que los nonatos iban al Chichihualcuahco, una región en donde se ubicaba un gran árbol-nodriza que alimentaba a las niñas y niños hasta que estos tuvieran una segunda oportunidad de vida.

El Tlalocan era un “paraíso terrenal” o paraíso acuático en donde vivía el dios Tláloc; las personas que morían a causa del agua iban a esta región.

Por otro lado, sólo los guerreros muertos en batalla iban al Tonatiuhichan, así como los comerciantes fallecidos en expediciones, los sacrificados para el dios del Sol y las mujeres muertas en parto.

El Mictlán era un lugar destinado para los difuntos por muerte común.

gm/lae

Guardando favorito...
 

Noticias según tus intereses

Comentarios


Newsletter Al Despertar

Inicia tu día bien informado con las notas más relevantes