15 | SEP | 2019
Pareja sorda recibe a su bebé
Erick Gómez, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del HGZ 2A Troncoso; la señora Carmen Hernández, Fabiola e Itan, con su bebé en brazos, luego del alumbramiento. CORTESÍA IMSS

Pareja sorda recibe a su bebé

20/08/2019
04:34
Perla Miranda
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Fue en Sala de Atención Amigable del IMSS; les permiten compañía y les enseñan ejercicios

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Ser sorda no fue impedimento para que Fabiola Jiménez diera a luz a una bebé de tres kilos y que durante el parto se comunicara con los médicos, apoyada por su suegra. Esto fue posible en una Sala de Atención Amigable del Hospital General de Zona (HGZ) 2A Troncoso, del IMSS.

Estas salas permiten a las pacientes estar acompañadas por algún familiar en todo momento. También se les enseñan ejercicios de respiración para disminuir el dolor de parto y se fomenta el derecho a una vida reproductiva y a ser mamás.

El 7 de agosto, Fabiola ingresó al hospital. Su suegra, Carmen Hernández, permaneció con ella y ayudó a los médicos a interpretar los síntomas y necesidades de la futura madre.

Erick Gómez Ozuna, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia de este hospital, comentó que Fabiola tuvo un embarazo de alto riesgo, pero con los cuidados necesarios y la vigilancia médica a las 17:00 horas dio a luz a un bebé de manera natural.

“Con ayuda de su suegra, Fabiola nos hizo saber que tenía miedo porque no sabía cómo iba a ser el parto; sin embargo, el estar tranquila, atendida y acompañada en la sala le ayudó a saber que todo saldría bien”, dijo.

Su esposo, Itan, de 26 años, quien es sordomudo desde el nacimiento, contó que tener a su hija en los brazos lo hace sentir muy feliz. “Yo me encargo de lavar, planchar, bañar y atender en lo que más pueda a mi bebé”.

Ambos agradecieron al personal del Seguro Social por el trato que les dieron, pero sobre todo porque nunca se sintieron discriminados.

Gómez Ozuna explicó que la discapacidad de Fabiola se debe a meningitis —inflamación del tejido delgado que rodea el cerebro— que padeció a los cuatro años, por lo que perdió el oído y tuvo restricción del habla y baja visión.

“La discapacidad que padece esta pareja sirvió como puente para la capacitación que recibió Fabiola de cómo amamantar al bebé; se reforzó el momento del alumbramiento y se fomentó el apego entre madre e hija”, resaltó.

El ginecobstetra precisó que la recién nacida se someterá a diversos estudios para descartar algún problema auditivo debido a la herencia de Itan, su padre.

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