Legalización de cannabis, con enfoque de salud

Con la regulación se busca bajar índices delictivos, indica predictamen

Legalización de cannabis, con enfoque de salud
La regulación será para almacenar, comercializar, consumir, cosechar, cultivar y distribuir cannabis, entre otras actividades. Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL
Nación 19/10/2019 03:27 Suzzete Alcántara y Juan Arvizu Actualizada 03:39

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De acuerdo con el predictamen sobre la legalización del uso de cannabis y sus derivados, se señala que su regulación es bajo el enfoque de salud pública, derechos humanos, desarrollo sostenible, combatir las consecuencias del uso problemático y reducir la incidencia delictiva vinculada con el narcotráfico.

El documento que circuló entre los integrantes de las comisiones de Justicia, Salud y Puntos Constitucionales del Senado para su análisis, señala que la regulación será para almacenar, comercializar, consumir, cosechar, cultivar, distribuir, empaquetar, etiquetar, exportar e importar; fumar, patrocinar, plantar, portar, tener o poseer, preparar, producir, promover, publicitar, sembrar, transformar, transportar, suministrar, vender y adquirir bajo cualquier título.

Señala que corresponde al Estado el “control y la regulación de los actos inmersos” del uso de cannabis, así como de los reglamentos correspondientes, normas oficiales mexicanas y en las disposiciones que resulten aplicables.

Los fines del uso de cannabis y sus derivados autorizados son: lúdico o recreativo para uso personal; para uso compartido entre quienes integran asociaciones; uso comercial; científico y de investigación en las áreas médica o farmacéutica, y terapéutica o paliativa e industrial.

El documento, que podría ser corregido, indica que las conductas o actos que comprenden los usos de cannabis, su resina o preparados “no podrán ser objeto de persecución penal, ni causa de discriminación”, en los términos que la Ley General de Salud y demás ordenamientos legales establecen.

De igual forma resalta que habrá una imposición proporcional y justa del pago de impuestos, así como de derechos a los actos y productos relacionados con cannabis y sus derivados que así lo ameriten; además de regular los precios de cannabis y los productos realizados.

Establece también la creación del Instituto de la Cannabis para la Pacificación y Reconciliación del Pueblo, como un organismo descentralizado, sectorizado a la Secretaría de Gobernación, con personalidad jurídica y patrimonio propio, que “no estará subordinado a autoridad y adoptará sus decisiones con plena independencia”.

Dicho instituto será el responsable de otorgar, modificar, renovar, suspender o revocar licencias; establecer la regulación y características de éstas, así como sus prórrogas y revocaciones; implementar medidas en el otorgamiento de licencias; aplicar sanciones administrativas; establecer los requisitos que deben cumplir cada una de las personas físicas y morales para obtener las licencias y permisos, entre otros.

Queda permitida la venta de cannabis y sus derivados para el uso lúdico dentro del territorio nacional, la cual se delimitará a los establecimientos autorizados.

El Estado, se indica, otorgará la asesoría, facilidades y acompañamiento a las personas campesinas, indígenas e integrantes de comunidades, micro y pequeños agricultores con el objeto de facilitarles el acceso que permita la plantación de la marihuana de forma legal.

 

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