La cuarentena que duró años para los circos en la CDMX

Durante los años 50 y 60 varios circos en México no pudieron trabajar con sus grandes espectáculos en el entonces Distrito Federal

circos df
Foto: Archivo. EL UNIVERSAL
Nación 09/05/2020 00:00 Ángel Gómez Granados Actualizada 00:00
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Virus deja en la cuerda floja a familia circense, se leía en la primera plana de EL UNIVERSAL el pasado sábado 2 de mayo.

Y muchos lectores de El Gran Diario de México y sobre todo el que esto escribe, recordaron que otro virus pero de apellido Uruchurtu, dejó durante muchos años a varios circos en México, sobre todo el famoso Circo de los Hermanos Bells, no solo en la cuerda floja sino frenado por muchos años.

Por órdenes tajantes de Ernesto Peralta Uruchurtu, los circos no podían presentarse en el Distrito Federal.

 Solo el Circo Atayde Hermanos podía hacerlo. Nadie más. Este circo sentó sus reales por años en la Arena México y luego en un vasto terreno de su propiedad en la Calzada de Tlalpan.

Solo el Atayde y nadie más. Hasta que cayó Uruchurtu, por órdenes de Díaz Ordaz en septiembre de 1966.  

Fue hasta la salida del conocido como Regente de Hierro, cuando el Circo de los Hermanos Bells –y otros como de los hermanos Fuentes Gasca— pudieron presentar sus maravillosos espectáculos circenses en la ahora Ciudad de México.

Y las estrellas del Bells en la casa de EL UNIVERSAL

Los tres más famosos personajes del Circo Hermanos Bells eran Superman, Batman y Robin. Los tres estuvieron un domingo en la casa que rifaba EL UNIVERSAL entre sus suscriptores en Ciudad Satélite.

Cuando Uruchurtu dejó de ser Jefe del Departamento del Distrito Federal, el Circo Bells trabajaba en Mazatlán. De inmediato, Jorge Bells se trasladó a México y a los pocos días el circo ya estaba instalado en Buenavista. Lo más cercano, al entonces DF, que se montaba el espectáculo era en la explanada de la presidencia municipal de Naucalpan.

Cuando estaban en su apogeo las funciones de esta gran familia circense, este reportero invitó a esos tres personajes a la casa que rifaba EL UNIVERSAL, en Ciudad Satélite.

Aceptaron y ahí se presentaron Jorge (Superman), Ricardo (Batman) y Rolando (Robin). La gran atracción y de pronto cuando el maestro de ceremonias estaba comentando otros temas, uno o dos de los asistentes pretendieron asaltarlo (claro, en una simulación) y entraron a salvarlo los tres personajes, grandes artistas de los Hermanos Bells.

Aquel fue un día inolvidable para EL UNIVERSAL, los suscriptores y la gran familia de El Gran Diario de México.

Los principales artistas del Circo Bells que no podían actuar en la capital del país, llegaron a México tras la caída del regente Uruchurtu y de inmediato estuvieron en la casa de EL UNIVERSAL.

Ahí además de los Bells, hubo grandes figuras artísticas, regalos muy valiosos y los suscriptores de EL UNIVERSAL felices. Tomaban su suscripción con gusto.

El virus presente deja en la cuerda floja a familia circense en Tabasco. El virus uruchurtiano tuvo por años en la cuerda floja al Circo Bells y a otros.

El Circo de los Hermanos Bells, lo formaba una familia ejemplar: Don José Encarnación, su esposa Elena Fernández y sus nueve hijos, El mayor Agustín Bells, “Yanko”, metía su cabeza a la de un tigre. En ese entonces era el único.

Pero a “Yanko” lo mató el amor y se suicidó en Mazatlán.

Sus hermanos alcanzaron gran éxito con su formidable espectáculo. Una vez en Poza Rica, llovía a cántaros.

Había en el circo no más de 10 espectadores pero toda la función se llevó a cabo como si el circo estuviera lleno, como estuvo decenas de veces en Buenavista y en las grandes ciudades de México.

El verdadero artista está en el circo, se oía decir. Y los principales protagonistas del Bells, estuvieron en la casa de EL UNIVERSAL.

Había terminado ya el reinado de los Atayde.

rmlgv/ml

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