Discurso del Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz por el aniversario de EL UNIVERSAL

El Presidente Ejecutivo y del Consejo de Administración de El Gran Diario de México celebró los 101 años del periódico
Discurso del Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz por el aniversario de EL UNIVERSAL
Foto: Iván Stephens/EL UNIVERSAL
02/10/2017
14:10
Ciudad de México
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Señoras y señores integrantes del Consejo de Administración;

Señoras y señores miembros del Consejo Editorial Consultivo;

Señoras y señores colaboradores, trabajadores de las áreas de redacción, producción y administración;

Señoras y señores jubilados;

Invitados especiales, amigos todos:

 Sólo 12 días habían transcurrido del fuerte sismo de 8.2 grados en el sureste cuando un nuevo evento, esta vez de 7.1 grados, azotó el centro del país.  Fue una inquietante coincidencia que la fecha fuera exactamente la misma que en 1985.

Muchos de los aquí presentes vivimos las secuelas de aquel 19 de septiembre de hace 32 años. Como entonces, la devastación de nuestra ciudad, así como la de los estados de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Chiapas, Oaxaca y Guerrero es una tragedia que nos tiene desconcertados.

Hay fechas que son emblemáticas en la historia de las naciones porque cambian el curso de las sociedades. Después del 19 de septiembre de 1985, los mexicanos tomamos un papel más relevante en la conducción de la Nación.

Es a partir de entonces que realmente comenzó una nueva etapa en la democratización del país.

Desafortunadamente, los recientes sucesos han puesto al descubierto la corrupción que prevalece en algunas de nuestras instituciones, que son las encargadas de salvaguardar nuestra seguridad y la de nuestras familias.

Los actos rapaces de algunos funcionarios, que parecen no tener memoria, lejos de prever la integridad y el buen funcionamiento de inmuebles y lugares públicos, no han visto más que por su propio beneficio y han sido causantes de que muchas familias hayan visto afectado el patrimonio de vida.

Estos desafortunados y lamentables acontecimientos, a más de muerte y destrucción, nos han dejado grandes lecciones al probar la nobleza de lo que miles de mexicanos somos capaces ante la adversidad.

Seguimos demostrando que somos un México fuerte, que unidos en una sola voz, hemos conseguido que los partidos políticos se vean obligados a renunciar a una parte del financiamiento público para las campañas de 2018 en favor de los damnificados.

En la Cámara de Diputados ha sido lanzada la iniciativa para crear el fondo de reconstrucción nacional que habrá de ser auditado por los ciudadanos, ya que son recursos del pueblo y para el pueblo.

Sabemos que la emergencia no terminará  mañana, las heridas de nuestros connacionales en desgracia seguirán abiertas por un largo tiempo, no los dejemos en el olvido. 

En este gris entorno se aproximan las elecciones; ahora es tiempo de recordarle a las instituciones que son servidores públicos, elegidos por la sociedad, debemos exigir lo que por derecho nos corresponde.

No perdamos este ímpetu, debemos mantenernos en unidad, sabemos de nuestros alcances,  necesitamos y merecemos instituciones que esten al nivel que como mexicanos hemos demostrado ante la adversidad.

Las elecciones presidenciales del próximo año estarán marcadas por esta demanda ciudadana de congruencia y justicia. La clase política mexicana ha tenido que salir de su letargo para responder a la exigencia social y ver por el interés público.  Ese es su trabajo, es su obligación, su responsabilidad.

2017 será recordado, no sólo como el aniversario de un gran desastre, sino como el punto de quiebre en el que la sociedad tuvo un segundo despertar.

Las nuevas generaciones nos han sorprendido al revelarnos su fortaleza de espíritu, su claridad de pensamiento. No dudaron para dar su ayuda incondicional y brindar esperanza. Tienen en sus manos un futuro prometedor.

Ha comenzado una nueva historia. Hoy en día, gracias en gran medida a las nuevas tecnologías, somos una sociedad más informada, más organizada.

La reacción ante la tragedia fue inmediata. Todos hemos sido testigos de dónde, cómo, quién y cuáles eran las necesidades más apremiantes en cada uno de los lugares afectados.

De la misma forma, denunciando y evidenciando, se ha evitado, en lo posible, el mal uso de los recursos tanto humanos como materiales por quienes, desafortunadamente como sucede en momentos como éste, inevitablemente aparecen para sacar provecho de la situación. 

Los medios de comunicación debemos continuar participando activamente junto a la sociedad mexicana, informando, como lo hemos hecho en estos difíciles momentos, con veracidad y certeza.  Es nuestro deber aclarar información tendenciosa, falta de sustento. 

EL UNIVERSAL es EL GRAN DIARIO DE MÉXICO gracias a la credibilidad que le dan 101 años de experiencia como un medio de comunicación confiable, plural. 

Esta trayectoria nos obliga a cuidar cada detalle en la información, para que la confianza ganada en este siglo permanezca intacta durante muchos años más.

En un siglo en el que se han vivido colapsos económicos, movimientos sociales, crisis políticas; hemos mantenido inamovible el ejercicio de la libre expresión con profesionalismo y ética, informado con objetividad.

Así ha sido durante los casi 49 años que he estado al frente de esta casa editorial. Esto continúa siendo posible con la acertada labor que el licenciado Juan Francisco Ealy Lanz Duret, a quien encomendé la Dirección General en 2007, ha realizado para conducir exitosamente a este gran equipo de trabajo de LOS UNIVERSALES, para seguir en el liderazgo de la industria editorial.

EL GRAN DIARIO DE MÉXICO se mantiene a la vanguardia a través de sus plataformas digitales que son una gran área de oportunidad: Internet, videos, redes sociales y aplicaciones.  Somos el sitio más consultado en la red.

Los exhorto a continuar realizando sus actividades con responsabilidad y profesionalismo.

Hoy cumplimos 101 años en medio de un entorno complejo para el país, vivimos una situación adversa en lo político y en lo económico que se ha visto rebasada a causa de los diversos eventos naturales que hemos sufrido y que agudiza la ya creciente crisis que se vive actualmente en diversos sectores de la industria y la economía.   

Actuemos ante esto.  No caigamos en la apatía.  Nos esperan tiempos difíciles, es momento de reactivar la economía desde nuestro propio espacio, no podemos permanecer inmóviles, la vida continúa.

Reitero lo que he expresado en otras tribunas: México es más grande que sus problemas. Tan grande como lo es su gente. La historia lo confirma y lo reafirma una vez más. Nuestra nación nos necesita, demostremos de que estamos hechos los mexicanos:

¡México no estás solo!

Muchas gracias.

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