Al presentar este viernes información del informe sobre el mostrado en días pasados, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas , rechazó que sea “similar a la verdad histórica” y afirmó que seis normalistas fueron entregados al entonces coronel José Rodríguez Pérez, quien “se hizo cargo de los muchachos”.

Sostuvo Encinas que “en ningún momento los estudiantes estuvieron juntos” y que el grupo Guerreros Unidos , en coordinación y complicidad con autoridades y fuerzas de seguridad del Estado, municipal y federal, “ultimaron y desaparecieron a los estudiantes”.

“Se demuestra con toda certeza de que en ningún momento los estudiantes estuvieron juntos después de su salida de la terminal de camiones de Iguala(...) se desmorona esa idea de que todos fueron entregados a Guerreros Unidos y fueron trasladados al basurero de Cocula”, dijo.

El subsecretario de Derechos Humanos presentó un “análisis de vínculos” entre Guerreros Unidos y policías municipales, y “también con autoridades civiles, con población civil y con población civil y con algunos elementos del 27 Batallón de Infantería de Iguala”.

Seis normalistas fueron entregados al “Coronel”, quien “se hizo cargo de los muchachos”, revela Encinas
Seis normalistas fueron entregados al “Coronel”, quien “se hizo cargo de los muchachos”, revela Encinas

“La verdad histórica dice que los estudiantes fueron detenidos, ejecutados y quemados en el basurero de Cocula y esparcidos sus restos en el Río San Juan, lo cual no es cierto porque en muchos de los casos era tal la magnitud de la movilización de sicarios y el número de muchachos que querían desaparecer, que se reubicaron en distintos puntos (...) mandaron cocinar a 10 de los estudiantes e incluso hay la información corroborada, también con llamadas al teléfono de emergencias 089, donde se acredita que presuntamente seis de los estudiantes, de los 43 desaparecidos, estuvieron retenidos durante varios días y con vida en lo que llaman la bodega vieja y de ahí fueron entregados al ‘Coronel”, como viene en los testimonios, quien se hizo cargo de estos muchachos”, describió Alejandro Encinas.

“Se confirma que al filo de las 22:45 horas, como vieron ustedes en todos los diagramas que les presentamos el día de hoy, del día 26 de septiembre se dio prácticamente la orden de desaparecer a los muchachos, están los mensajes ahí registrados.

“Se presume que seis de los estudiantes se mantuvieron con vida hasta cuatro días después de los hechos y que fueron ultimados y desparecidos por órdenes del coronel, presuntamente el entonces coronel José Rodríguez Pérez ”, declaró.

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Comentó el subsecretario que los restos de tres estudiantes fueron identificados.

Rechazó Encinas que el informe se base en una sola fuente de información pues “son 13 fuentes de información básicas” y mencionó que la “verdad histórica” se sustentó en tortura, fabricación de pruebas y manipulación de la escena del crimen. “Nosotros no torturamos a nadie”, declaró. “Nosotros hemos definido esta actuación como un crimen de Estado”, expresó.

Tras destacar la existencia de “seis núcleos”, Alejandro Encinas mencionó una combinación de halcones, sicarios, policías municipales y otras autoridades.

Alejandro Encinas reafirmó que el militar Julio César López Patolzin estaba infiltrado entre los normalistas y ante su desaparición, la Sedena no actuó para buscarlo.

ed

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