Más Información

MC pide explicación por avión militar de EU que aterrizó en Toluca; senado no ha autorizado ingreso de tropas, advierte

Avión militar de EU que aterrizó en Toluca fue autorizado, señala Gabinete de Seguridad; está relacionado con actividades de capacitación, dice

Reducir presupuesto del INE no afecta su autonomía, defiende Luisa Alcalde; “reforma electoral no es un capricho”, dice

Reforma electoral le abre la puerta al dinero del crimen organizado, señala PAN; advierte “proyecto de control político”

ICE busca a exagente de la Policía Federal ligado al Cártel de Sinaloa; lo acusan de supervisar cargamentos de cocaína
Jartum.— Los combates estallaron ayer en Sudán horas después de que supuestamente entraría en vigor una tregua negociada internacionalmente, mientras fuerzas leales a los generales en duelo luchaban por lugares clave en la capital y se acusaban mutuamente de violar el cese al fuego, que ha dejado casi 200 muertos.
El conflicto enfrenta al jefe del ejército, el general Abdel Fatah al Burhan, líder de facto del país, y su antiguo número dos, el general Mohamed Hamdan Daglo, conocido como Hemedti, jefe del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
El conflicto entre ambos, latente durante años, explotó por el desacuerdo sobre cómo integrar a los paramilitares de las RSF en las tropas regulares.
Bajo presión de la comunidad internacional, el general Daglo anunció el martes que había aprobado “un alto el fuego de 24 horas”, pero a la hora indicada, las 16:00 GMT, el estruendo de los combates continuaba en diferentes barrios de Jartum, según varios testigos.
Las RSF acusaron al ejército regular de haber “violado la tregua”, mientras sus propios hombres seguían disparando con armas pesadas en las calles, indicaron testigos.
La aviación al mando del general Al Burhan, al frente del país desde el golpe de Estado de 2021 que apartó del poder a los civiles, atacaron los cuarteles de las RSF, dispersos por toda la ciudad.
Los ataques aéreos ya afectaron a cuatro hospitales en Jartum, y en todo el país al menos 16 están ahora fuera de servicio, indicó un grupo de médicos. El conflicto sigue pese a los llamados de los ministros de Exteriores del G7, de Naciones Unidas y de Estados Unidos para “poner fin de inmediato a la violencia”.
En la capital, la mayor parte de los habitantes están confinados en sus hogares, sin electricidad ni agua corriente, y las pocas tiendas de comestibles abiertas advierten que no durarán mucho sin reabastecerse.
También empezaron a verse grupos de mujeres y hombres con enormes bolsas rumbo hacia el sur, donde no hay combates. Según la ONU, los proyectiles de ambos bandos dejaron más de 185 muertos desde el sábado, además de unos mil 800 heridos.
Tanto la ONU como varias ONG decidieron suspender la ayuda en el país, donde el hambre afecta a más de uno de cada tres habitantes. El jefe de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, tuiteó el lunes que el embajador de la UE “fue agredido en su propia residencia”, sin dar más detalles. Un diplomático occidental en El Cairo dijo que la residencia fue saqueada por hombres armados con uniformes de las RSF. Nadie resultó herido, pero los sujetos robaron varios artículos. El domingo temprano, la residencia del embajador noruego fue alcanzada por un proyectil, causando daños pero sin heridos, dijo la ministra de Relaciones Exteriores noruega, Anniken Huitfeldt.
Tres empleados del Programa Mundial de Alimentos (PMA) fueron asesinados el sábado y el lunes un convoy diplomático estadounidense fue atacado. La Cruz Roja y la Organización Mundial de la Salud pidieron a las dos partes garantizar el acceso a las personas necesitadas de ayuda. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció el “pillaje de ciertos centros de salud y el uso de otros con fines militares”.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]


















